La caña de azúcar transgénica resistente al glifosato volvió a la agenda regulatoria argentina: el Gobierno analiza la posible aprobación comercial de la variedad CH-QAB016-2, según publicó Bichos de Campo el 22 de octubre de 2026. La Secretaría de Agricultura abrió un período para recibir comentarios técnicos no vinculantes de la comunidad agrocientífica, cuyo plazo vence el 1 de noviembre de 2026.
La variedad todavía no debe considerarse autorizada para la siembra. El procedimiento está en una etapa previa a la decisión comercial y la documentación citada por la publicación describe la tolerancia al herbicida como resultado de la expresión del gen ctp4-cp4 epsps.
El desarrollo CH-QAB016-2 proviene de la Chacra Experimental Santa Rosa, vinculada con los ingenios azucareros de Salta y Jujuy, Tabacal y Ledesma. La propuesta busca incorporar una caña capaz de tolerar aplicaciones de glifosato, una característica que podría modificar algunas prácticas de control de malezas.
El análisis actual tiene un antecedente local. En 2015, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), de Tucumán, había presentado otra caña transgénica resistente al glifosato. Aunque aquella variedad contó con autorizaciones oficiales, el sector azucarero decidió no llevarla al mercado por temor a las consecuencias comerciales que podía tener la percepción pública de un cultivo modificado genéticamente.
Según la reconstrucción de Bichos de Campo, aquella variedad tucumana fue retirada de los anuncios públicos durante el lanzamiento de otros desarrollos biotecnológicos en octubre de 2015. La decisión respondió a objeciones de parte del sector azucarero, que temía que la introducción de una caña transgénica afectara la imagen del azúcar en el mercado interno.
La publicación indica que el evento anterior figuró durante años en el listado de aprobaciones de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia), aunque luego fue eliminado de ese registro. El episodio explica parte de la cautela que rodea a la nueva evaluación.
Uno de los cambios señalados en el escenario azucarero es el uso de la caña para producir bioetanol. La fuente plantea que ese destino podría facilitar una eventual segregación de la materia prima modificada, aunque esa posibilidad no equivale a una decisión comercial ni a una autorización ya concedida.
El artículo también menciona otro desarrollo en evaluación: una caña transgénica tolerante a la sequía promovida por el grupo azucarero Los Balcanes, de Tucumán, mediante trabajos del Instituto de Biotecnología de la Universidad San Pablo. Se trata de una iniciativa distinta de la variedad CH-QAB016-2 resistente al glifosato.
El paso inmediato es el cierre de la consulta técnica el 1 de noviembre de 2026. Después, las autoridades deberán considerar el procedimiento correspondiente antes de definir la aprobación comercial. Hasta que exista una resolución oficial, la variedad debe describirse como un desarrollo en evaluación y no como un cultivo autorizado para la siembra.
La discusión combina aspectos regulatorios, tecnológicos y comerciales. Además de la tolerancia al herbicida, el antecedente de 2015 muestra que la adopción también depende de las decisiones del sector y de la estrategia para comercializar la producción.