La chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) registró una nueva retracción en las cinco regiones maiceras argentinas durante la primera mitad de octubre de 2026. Según el informe 52 de la Red Nacional de Monitoreo, difundido por Maizar el 20 de octubre, las lluvias abundantes y las grandes amplitudes térmicas redujeron las capturas del insecto, aunque los especialistas insistieron en que el seguimiento de los lotes debe continuar.
El relevamiento técnico indicó que las condiciones de presencia de la plaga eran mejores que las registradas en el mismo tramo de la campaña anterior, especialmente en las zonas endémicas del Noroeste y el Noreste argentino. La reducción de capturas, sin embargo, no significa que el vector haya desaparecido ni que el riesgo pueda considerarse cerrado.
El 52.º informe analizó los registros de la primera mitad de octubre de 2026 y describió una caída marcada de las poblaciones detectadas en las regiones maiceras. El documento vinculó esa evolución con la combinación de lluvias y amplitud térmica, sin plantear que las condiciones eliminen la necesidad de vigilancia.
La Red recordó el antecedente de la epifitia que afectó la campaña 2023/24 y que, según el informe, se llevó casi el 20% de la producción. Esa experiencia explica por qué los especialistas recomiendan mantener una estrategia preventiva incluso cuando las capturas son bajas.
El informe técnico pide sostener un monitoreo activo y sistemático de Dalbulus maidis. Entre las medidas señaladas se encuentran:
La eliminación de maíces voluntarios busca interrumpir la continuidad de plantas que pueden permitir que el vector y sus patógenos pasen de una campaña a la siguiente. La vigilancia temprana ayuda a detectar cambios en la presencia de la plaga antes de que se extiendan.
La disminución de las poblaciones detectadas representa una señal favorable para los productores, pero no reemplaza el monitoreo de campo. La dinámica del insecto puede variar entre zonas y lotes, por lo que los datos generales deben complementarse con observaciones locales.
La Red subrayó que las condiciones eran más favorables que un año antes, en especial en el NOA y el NEA, pero no recomendó abandonar las trampas ni dejar de revisar los cultivos. La prevención se mantiene como una herramienta central para anticipar la presencia de la chicharrita y tomar decisiones con información.
El dato principal para la campaña 2026/27 es que el monitoreo nacional registró una retracción en octubre, asociada a las condiciones meteorológicas, pero los especialistas no consideran que esa baja habilite a descuidar la vigilancia. La recomendación es mantener el seguimiento desde las primeras etapas del maíz y controlar los hospederos voluntarios.