El acuerdo de libre comercio Australia-Unión Europea (UE), valuado en 10.000 millones de dólares australianos (AUD) por año, enfrenta obstáculos para su aprobación en el Parlamento australiano. La Coalición opositora y los productores de carne objetan las condiciones de acceso, y el gobierno laborista todavía no reúne los votos necesarios en el Senado, según informó el diario The Guardian el miércoles 21 de octubre de 2026.
Las negociaciones llevaron una década y concluyeron en marzo de 2026. El gobierno de Anthony Albanese prevé presentar el acuerdo ante el Parlamento a comienzos de 2027.
El ministro de Comercio de Australia, Don Farrell, advirtió que no hay margen para renegociar: "Tenemos que aceptar o rechazar esta oferta". Farrell rechazó los pedidos de algunos productores de abandonar el acuerdo porque su sector no obtuvo todo lo que buscaba.
Parlamento Australiano en sesiónEl acuerdo fija cupos de acceso preferencial medidos en peso carcasa equivalente (CWE, por su sigla en inglés):
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Producto |
Acceso garantizado por año |
Acceso nuevo |
Variación frente al acceso anterior |
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Carne vacuna |
35.000 t CWE |
30.600 t |
Casi ocho veces más |
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Carne ovina |
30.851 t CWE |
25.000 t |
Cinco veces más |
Además, la UE eliminará los aranceles sobre el 87,3% de los productos lácteos.
Australia aceptó proteger las indicaciones geográficas de productos europeos, como el champagne, el vino espumoso de la región francesa de Champagne. A cambio, obtuvo concesiones: el término parmesano será de uso libre y el feta quedó alcanzado por una cláusula que preserva su uso existente.
La Federación Nacional de Agricultores (NFF, por su sigla en inglés) considera que el acceso obtenido es insuficiente. La entidad sostiene que un cupo de al menos 50.000 toneladas de carne vacuna sería "razonable" y que para el cordero deberían estar en juego como mínimo 67.000 toneladas.
Los productores de hortalizas, en cambio, apoyan el acuerdo porque elimina los aranceles a las hortalizas australianas en Europa.
La Cámara de Comercio e Industria de Australia (ACCI, por su sigla en inglés) pidió al Parlamento respaldar el acuerdo. Advirtió que, si se pierde, no volverá la oportunidad de obtener "beneficios sustanciales de acceso a mercados para los exportadores australianos en una gama muy amplia de sectores".
El líder de los Nacionales, Matt Canavan, anunció que la Coalición se opone al acuerdo en su forma actual. "El sector agropecuario siempre apoyó el libre comercio. Su reacción muestra la debilidad de este acuerdo", dijo a la radio ABC. Legisladores liberales señalaron que el texto "merece una lectura cuidadosa".
El Partido Laborista no tiene mayoría en el Senado y necesita el apoyo de los Verdes o de la Coalición para aprobar leyes. Los Verdes todavía no definieron su posición.
La vocera de Comercio de los Verdes, la senadora Sarah Hanson-Young, indicó que el partido decidirá a su debido tiempo, ya que el texto final del acuerdo aún no está completo. "Voy a revisar a fondo los compromisos climáticos y ambientales del acuerdo para ver qué aportan realmente. Los compromisos son una cosa; cómo se implementan es lo que realmente importa", afirmó.