La inversión para modernizar galpones avícolas en Argentina rondaría los US$300 millones, monto estimado para renovar unas 1.000 instalaciones de engorde de pollos. Así lo planteó Franco Santángelo, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) y directivo de Soychú, en una entrevista publicada por Bichos de Campo el 24 de octubre de 2026.
Santángelo explicó que las empresas y sus productores integrados avanzan con recursos propios, deuda de corto plazo o acuerdos con proveedores, pero que el ritmo es menor al que permitiría el financiamiento de largo plazo. “Estamos hablando de aproximadamente 1.000 galpones, con un costo de 300.000 dólares cada uno”, señaló.
“Se van haciendo los galpones, pero no con la fluidez que habría si existiera un crédito a largo plazo, con tasas que por lo menos empaten la inflación”, afirmó.
El dirigente consideró que una devaluación daría alivio transitorio, pero no resolvería los problemas estructurales si la inflación vuelve a erosionar la mejora. “Si se devaluara la moneda solo ganaríamos algo de tiempo, pero después la inflación nos devuelve a la situación anterior, es no es la solución nunca. Lo que hay que hacer es trabajar con los impuestos, con su sobrecarga, el sistema tiene que dejar de ser distorsivo”, dijo.
Entre los factores que, según su análisis, encarecen la producción enumeró retenciones, tributos provinciales y municipales, gravámenes sobre movimientos bancarios, tasas de interés, cargas sociales y costos laborales. Sobre este último punto, planteó que los cambios deberían apuntar también a mejorar la eficiencia del trabajo.
En el mercado interno, el consumo de pollo mostró una recuperación luego de un período de retroceso, aunque Santángelo señaló que los precios se mantenían en niveles similares a los del año anterior. También consideró que una mayor exportación de carne vacuna podría liberar espacio para el pollo en el mercado doméstico.
En Salto, Soychú aceleró una ampliación que ya habría incrementado la capacidad cerca de un 40%. La empresa busca llevarla a un nivel similar al de su otra planta durante 2027, sujeto a la entrega de maquinaria. Santángelo estimó en unos US$3 millones la inversión en equipos y maquinaria, sin contar todas las instalaciones.