Villa Llanquín: el rincón de la Patagonia que sorprende a turistas

A solo 40 kilómetros de Bariloche, este rincón de Río Negro ofrece paisajes junto al Limay, actividades al aire libre y campos de lavanda

Villa Llanquín: el rincón de la Patagonia que sorprende a turistas
lunes 26 de octubre de 2026 - 13:58

Villa Llanquín es un pequeño pueblo de Río Negro ubicado a unos 40 kilómetros de San Carlos de Bariloche que se destaca por una particular forma de acceso: los vehículos pueden ingresar mediante una balsa que cruza el río Limay impulsada por la propia corriente del agua. Rodeada de paisajes patagónicos, esta localidad ofrece actividades al aire libre, turismo rural y espacios naturales para quienes buscan una escapada diferente cerca de uno de los destinos más visitados del país.

El principal atractivo comienza incluso antes de llegar al pueblo. Desde la Ruta Nacional 40, los visitantes que viajan en automóvil deben abordar la Balsa Maroma, una embarcación que conecta ambas orillas del río Limay.

A diferencia de los sistemas de transporte fluvial convencionales, esta balsa utiliza un mecanismo de cables y aprovecha la fuerza de la corriente para desplazarse sobre el agua.

El servicio es gratuito y funciona entre las 8 y las 20, según la información disponible, aunque se recomienda confirmar las condiciones de operación antes de viajar.

La embarcación permite transportar vehículos y constituye uno de los elementos más característicos de Villa Llanquín.

Para quienes llegan caminando, existe otra alternativa: un puente colgante peatonal que atraviesa el río y ofrece una vista diferente del paisaje.

Ambos accesos forman parte de la identidad del pueblo y representan una experiencia poco habitual para los turistas que recorren la región.

Una vez dentro de Villa Llanquín, el entorno natural se convierte en el principal protagonista.

El río Limay atraviesa un paisaje donde conviven la estepa patagónica, las montañas de menor altura y los árboles que crecen junto a las orillas.

La localidad se encuentra dentro del Área Natural Protegida Río Limay, un espacio donde se promueve el aprovechamiento turístico responsable y la conservación del ambiente.

Villa Llanquín: el rincón de la Patagonia que sorprende a turistas

Entre las actividades disponibles se destacan la pesca, el rafting, las cabalgatas y las caminatas por senderos naturales.

Estas propuestas permiten conocer diferentes sectores del paisaje y disfrutar de una experiencia distinta a la que ofrecen los bosques y lagos que rodean Bariloche.

También existen espacios para pasar el día junto al río y campings que reciben visitantes durante la temporada turística.

La tranquilidad del entorno y la cercanía con la naturaleza convierten a Villa Llanquín en una alternativa para familias, parejas y viajeros interesados en el turismo rural.

Uno de los atractivos más particulares aparece durante los meses de verano, cuando florecen los campos de lavanda.

A orillas del Limay funciona Lavandas del Limay, un parque agroecológico que comenzó con apenas 50 plantas y que, con el paso del tiempo, llegó a superar los 4.000 ejemplares.

Durante la floración, el paisaje adquiere tonalidades violetas que contrastan con los colores de la estepa y el río.

El establecimiento ofrece la posibilidad de realizar visitas guiadas, conocer su vivero y disfrutar de una pequeña casa de té.

Esta propuesta suma una experiencia vinculada con la producción agroecológica y el contacto con la naturaleza, además de ampliar las alternativas turísticas de la localidad.

Villa Llanquín también conserva una fuerte identidad rural, construida alrededor de las actividades productivas tradicionales de la región.

Durante décadas, parte de su economía estuvo relacionada con la cría de ovejas y cabras, además del desarrollo de pequeñas huertas familiares.

Con el crecimiento del interés turístico, comenzaron a incorporarse nuevas actividades vinculadas con las excursiones, los servicios para visitantes y las experiencias rurales.

Sin embargo, el pueblo mantiene una escala pequeña y un ritmo de vida diferente al de los centros turísticos más concurridos.

Esta característica resulta atractiva para quienes buscan descansar, recorrer paisajes naturales y conocer comunidades que conservan sus tradiciones.

La cercanía con Bariloche es otra de sus ventajas. Al encontrarse a aproximadamente 40 kilómetros, Villa Llanquín puede incluirse dentro de una excursión de un día o de un recorrido más amplio por la Patagonia.

Para llegar en vehículo desde Bariloche, se utiliza la Ruta Nacional 40 hasta el acceso a la balsa que cruza el río Limay.

El traslado ofrece la posibilidad de conocer un entorno de características diferentes al paisaje lacustre que identifica a la ciudad cordillerana.

Antes de organizar la visita, conviene consultar el funcionamiento de la balsa, especialmente ante posibles variaciones en el caudal del río o las condiciones climáticas.

Con su singular sistema de acceso, sus propuestas de turismo rural y sus campos de lavanda, Villa Llanquín se presenta como una opción para descubrir otro paisaje de Río Negro.

A pocos kilómetros de Bariloche, este pequeño pueblo permite disfrutar del río Limay, realizar actividades al aire libre y conocer una forma de vida vinculada con la naturaleza y las tradiciones patagónicas.

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!










¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!