La Federación de Productores de Fruta del Alto Valle solicitó al Gobierno nacional $7.000 millones en financiamiento para sostener la actividad hasta fin de año, en un contexto marcado por la caída de las ventas, precios por debajo de los costos y mayores gastos sanitarios asociados a las lluvias. El pedido fue presentado durante una reunión con funcionarios de la Secretaría de Agricultura de la Nación, del Senasa y representantes de Río Negro y Neuquén, según informó Bichos de Campo.
“Venimos de un año complicado económicamente, porque no se está vendiendo la fruta como se tendría que vender. No hay consumo, y esa caída en las ventas genera que los valores a los que hoy se está comercializando la fruta estén muy por debajo de nuestros costos. Esto nos llevó a plantearle al Gobierno Nacional un pedido de 7.000 millones de pesos para acompañar al productor, tanto desde lo sanitario como en el capital de trabajo para terminar el año”, dijo Sebastián Hernández, presidente de la Federación, a Bichos de Campo.
A la dificultad comercial se suman precipitaciones superiores a las esperadas para esta época del año. Según Hernández, el exceso de humedad obliga a incorporar tratamientos con fungicidas y otras herramientas que no estaban previstas en los esquemas habituales de manejo.
“Tenemos humedad excesiva y la necesidad de realizar tratamientos con fungicidas y otras herramientas que no teníamos previstas, porque habitualmente no las utilizamos. Eso provoca costos adicionales”, explicó el dirigente.
El impacto sanitario preocupa especialmente en la producción de pera, cuyo volumen —según Hernández— se destina entre un 70% y un 80% a la exportación. La humedad puede favorecer enfermedades fúngicas, como la sarna, con posibles consecuencias sobre la calidad de la fruta y su comercialización.
“Tenemos mercados específicos que debemos mantener y, si se nos complica la producción por problemas como la sarna, podríamos tener una caída en la comercialización por cuestiones de calidad. No estamos preparados para estos niveles de humedad en octubre, noviembre y diciembre. Debemos sostener las aplicaciones y los tratamientos que correspondan para poder subsanar esa situación”, advirtió Hernández.
La Federación busca que el financiamiento se distribuya en dos líneas principales: una destinada al capital de trabajo y otra para la compra de agroquímicos. Hernández indicó que la mano de obra intensiva representa un costo adicional del 65% para la actividad, lo que incrementa las necesidades de fondos en un momento de ingresos insuficientes.
El acceso al crédito bancario constituye otra dificultad. Según explicó el titular de la entidad, los productores que no registran ganancias suficientes encuentran obstáculos para cumplir con los requisitos financieros habituales y quedan excluidos de las líneas disponibles.
“El sector está desfinanciado. Los productores no podemos acceder a los métodos comunes de financiamiento: cuando uno hace los balances anuales, al no tener ganancias porque el negocio no funciona como tendría que funcionar, no tenemos una carpeta adecuada para acceder a las líneas que hoy tienen los bancos. Quedamos excluidos. Lo que se pide, por intermedio de las provincias, es que haya financiamiento con condiciones más accesibles en cuanto a la documentación que se debe presentar”, señaló Hernández.
Como antecedente, el sector obtuvo en 2025 un financiamiento de $5.000 millones, que, de acuerdo con Hernández, ya fue devuelto. La Federación busca ahora una herramienta similar, adaptada a la situación económica y productiva actual.
“Una línea será para capital de trabajo, porque nosotros tenemos un 65% de costo adicional por mano de obra intensiva, y otra para financiar agroquímicos. Todos los que participamos de la reunión coincidimos en esa línea”, sostuvo el dirigente.
Hernández señaló que Río Negro y Neuquén implementaron medidas de acompañamiento, entre ellas prórrogas de vencimientos de créditos y extensiones de financiamiento. Sin embargo, estimó que las herramientas provinciales representan cerca de $10.000 millones y no alcanzan para cubrir todas las necesidades.
“Las provincias ya han hecho un esfuerzo importante. Estamos hablando de cerca de 10.000 millones de pesos en diferentes herramientas que, aun así, no alcanzan. Esa es la realidad. Por eso lo que se está buscando es que llegue un fondo extraordinario que acompañe todo esto. La idea es que entre el esfuerzo de los productores, de las provincias y de Nación, podamos alcanzar el fin de año con las tareas culturales necesarias”, afirmó Hernández.
Facundo Fernández, secretario de Fruticultura de Río Negro, confirmó al medio que la provincia se puso a disposición para gestionar préstamos, siguiendo el esquema aplicado en 2025.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció el 24 de octubre que la provincia decretaría una emergencia meteorológica por seis meses ante el impacto de las precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño. La comunicación oficial provincial difundió el anuncio, pero las fuentes consultadas para esta reconstrucción no permiten confirmar la publicación del decreto ni su alcance definitivo. Por ese motivo, la medida se presenta como un anuncio y no como una norma ya vigente.
La Federación considera que el financiamiento solicitado permitiría sostener los tratamientos sanitarios y las labores culturales necesarias para completar el año. El objetivo del sector es coordinar los recursos de los productores, las provincias y el Gobierno nacional para reducir el riesgo de que las dificultades financieras y sanitarias comprometan la continuidad de la actividad.