La repatriación de fauna silvestre en Argentina permitió el regreso de 47 animales víctimas del tráfico ilegal desde Uruguay, en un operativo conjunto realizado en el marco de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La devolución incluyó ocho cardenales amarillos, 20 loros habladores y 19 tortugas terrestres, según publicó Argentina Forestal el 27 de octubre de 2026.
El traslado se concretó en el paso fronterizo entre Gualeguaychú, Entre Ríos, y Fray Bentos, Uruguay. Los análisis genéticos permitieron determinar que los cardenales amarillos decomisados en Uruguay pertenecían a poblaciones de origen argentino, un dato clave para fundamentar su retorno.
El operativo incluyó tres grupos de fauna silvestre:
Los cardenales amarillos y los loros habladores fueron trasladados a la Estación Cuarentenaria Lazareto del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), donde deberán cumplir aislamiento y controles sanitarios. Una vez completada esa etapa, los cardenales serán derivados a la Fundación Temaikèn para su rehabilitación, con vistas a una posible liberación posterior.
Los loros habladores serán trasladados al Centro de Recuperación, Investigación e Interpretación de Fauna “La Esmeralda” (CRIIF), en Santa Fe, donde se evaluará si pueden volver a la naturaleza. Las 19 tortugas terrestres ya habían sido recibidas en ese centro, según la información publicada.
La iniciativa fue coordinada por la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, a cargo de Juan Andrés Trebino, y por la Dirección Nacional de Biodiversidad, Relaciones Ambientales y Cooperación, encabezada por María José Sánchez Monge. En el operativo participaron las autoridades administrativas CITES de ambos países.
Por Argentina intervinieron la Fundación Temaikèn, la Brigada de Control Ambiental, la Dirección de Técnica de Importación de la Aduana y el SENASA. Uruguay participó a través de la División de Conservación de Fauna Silvestre y Bioseguridad del Ministerio de Ambiente.
Alicia de la Colina, coordinadora del Proyecto Cardenal Amarillo de Fundación Temaikèn, destacó la importancia del trabajo conjunto. “La conservación del cardenal amarillo requiere un trabajo sostenido y coordinado entre organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones comprometidas con la protección de la fauna silvestre en todos los países donde habita esta especie. Desde Fundación Temaikèn, a través de la Alianza Cardenal Amarillo, trabajamos para rescatar y rehabilitar ejemplares afectados por el tráfico ilegal, favorecer su reinserción en la naturaleza y generar conocimiento científico que permita orientar las acciones de conservación”.
El cardenal amarillo (Gubernatrix cristata) es un ave cantora cuya distribución natural comprende Argentina, Uruguay y Brasil. Entre las principales amenazas mencionadas se encuentran la captura para el comercio ilegal de aves silvestres y la pérdida o transformación de su hábitat natural, incluso por actividades productivas.
Desde 2017, Fundación Temaikèn trabaja junto con Aves Argentinas y el Laboratorio de Ecología y Comportamiento Animal (LEyCA) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA-CONICET en la Alianza Cardenal Amarillo. La iniciativa articula acciones de rescate, rehabilitación, reinserción y monitoreo, además de producir conocimiento para orientar las estrategias de conservación.
La repatriación representa el retorno de ejemplares a su país de origen, pero no equivale a una liberación inmediata. Los animales deben atravesar los controles y procesos de rehabilitación previstos para cada especie; en el caso de los cardenales, la liberación dependerá de la evolución de esa etapa y de las evaluaciones correspondientes.