El reciclaje de plásticos de un solo uso es el eje de ReBotellas, el programa que Fundación Regenerar relanzó para recuperar envoltorios, paquetes y envases flexibles que suelen quedar fuera de los circuitos tradicionales. La iniciativa busca mejorar la calidad, trazabilidad y valorización de esos materiales, según publicó LA NACION el 27 de octubre de 2026.
El método consiste en introducir plásticos limpios y secos dentro de botellas PET y compactarlos para concentrar la mayor cantidad posible de material. La organización busca fortalecer la educación ambiental y ampliar la red de recepción con municipios, instituciones, empresas, comercios y organizaciones.
La preparación comienza con una botella plástica limpia y seca. Los residuos deben incorporarse gradualmente y compactarse con firmeza; cortar los envoltorios más grandes facilita el llenado y permite aprovechar mejor el espacio.
Entre los materiales aceptados se encuentran vasos, platos y cubiertos descartables; bolsas; sachets de leche o yogur; papel film; envoltorios de galletitas, pan y legumbres; blísters de medicamentos; máquinas de afeitar sin navajas; lapiceras sin resorte metálico y cepillos de dientes plásticos.
No deben incluirse papel, cartón, metal, telgopor, telas, yerba, envases de Tetra Pak, guantes de látex ni residuos orgánicos. La separación correcta evita que el material se contamine o pierda utilidad durante el almacenamiento y el traslado.
Desde Fundación Regenerar advierten que los errores más frecuentes son agregar materiales que no corresponden, incorporar residuos húmedos o sucios y dejar las botellas poco compactadas. La comida, la humedad o el aire pueden generar olor y descomposición, lo que inutiliza el envase para el circuito de recuperación.
Una vez que las botellas llegan a la planta, el material pasa por controles y clasificación. Sofía Bonaldo, directora de Fundación Regenerar, explicó que el programa busca mejorar el proceso para que la recuperación tenga un impacto ambiental positivo y no dependa de un único actor.
Los plásticos recuperados se utilizan para fabricar madera plástica y bloques destinados a distintas aplicaciones. En el marco del 15.º aniversario de la fundación, se presentó el “Laberinto ReBotellas”, una instalación de 100 metros cuadrados construida con más de 7.000 bloques elaborados a partir de plástico recuperado, con un objetivo educativo para niños.
La red incluye puntos de recepción en Vicente López y un mapa para consultar dónde entregar las botellas. La fundación trabaja para sumar espacios de acopio en municipios bonaerenses y coordina entregas para determinados volúmenes.
La organización sostiene que la trazabilidad y la calidad del material son necesarias para consolidar el sistema. La iniciativa busca conectar la participación de los hogares con procesos de valorización y el retorno de productos a las comunidades en forma de infraestructura, espacios de encuentro o juegos.
ReBotellas propone una vía para recuperar plásticos difíciles de reciclar por los circuitos habituales. Su funcionamiento depende de la correcta preparación doméstica y de la capacidad de recepción, clasificación y transformación posterior.