El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) permitirán fortalecer la estabilidad cambiaria de Argentina y generar nuevas oportunidades para la industria nacional. Durante su participación en la primera Ronda de Negocios RIGI, realizada, el funcionario destacó proyectos por US$210.000 millones, el interés de unas 2.500 pequeñas y medianas empresas y la posibilidad de ampliar la participación de proveedores locales en sectores estratégicos.
Según informó Perfil, Caputo encabezó la jornada ante empresarios, gobernadores y representantes de grandes compañías, donde defendió la continuidad del programa económico y presentó al régimen como una herramienta para atraer capitales de largo plazo.
El ministro sostuvo que el avance de las inversiones podría contribuir a incrementar el ingreso de divisas, especialmente a través del desarrollo de proyectos mineros, energéticos y de infraestructura.
"Estas inversiones garantizan que Argentina ya no va a tener problemas de tipo de cambio", afirmó Caputo durante su exposición.

La declaración refleja la expectativa oficial sobre el impacto de los proyectos, aunque la evolución futura del mercado cambiario dependerá también de otros factores económicos y financieros.
Caputo aseguró que el RIGI permitió atraer iniciativas por US$210.000 millones, una cifra que presentó como muestra del interés de las empresas por desarrollar grandes inversiones en el país.
El funcionario también señaló que existen 30 proyectos aprobados por US$80.000 millones, vinculados principalmente con petróleo, gas, minería y energía eléctrica.
De acuerdo con sus declaraciones, estas iniciativas permitirían sostener un flujo de inversiones durante los próximos años y fortalecer la actividad de diferentes sectores productivos.
Sin embargo, los montos mencionados corresponden a cifras informadas por el ministro y no deben interpretarse como desembolsos ya ejecutados en su totalidad.
Uno de los principales ejes de la jornada fue la incorporación de pequeñas y medianas empresas a las cadenas de valor de los grandes proyectos.
Caputo destacó que aproximadamente 2.500 pymes manifestaron interés en participar del encuentro, mientras que la organización contempló unas 2.100 reuniones comerciales y 50 rondas de vinculación empresarial.
La convocatoria reunió a compañías de diferentes provincias, con el objetivo de facilitar contactos entre proveedores argentinos y responsables de compras de proyectos estratégicos.
El ministro remarcó que 20 jurisdicciones ya cuentan con empresas proveedoras vinculadas con proyectos del RIGI, un dato que utilizó para destacar el alcance federal de las inversiones.
La participación de proveedores locales constituye uno de los desafíos centrales del régimen, ya que permite vincular grandes desembolsos de capital con oportunidades comerciales para empresas industriales y de servicios.
La primera Ronda de Negocios RIGI se desarrolló en La Fluvial de Rosario, con la presencia de representantes de 43 grandes proyectos de minería, energía e infraestructura y cerca de 1.800 pymes y proveedores participantes.
La diferencia entre las 2.500 empresas interesadas y las 1.800 participantes refleja distintas instancias de la convocatoria, según los datos difundidos durante el encuentro.
La jornada incluyó reuniones comerciales, mesas de financiamiento y espacios de intercambio destinados a promover nuevas relaciones empresariales.
Santa Fe fue elegida como sede por su desarrollo industrial y su vinculación con las cadenas productivas de minería, hidrocarburos e infraestructura.
El complejo portuario de Rosario también representa un punto estratégico para las exportaciones argentinas, especialmente por su participación en operaciones vinculadas con la producción minera del norte del país.
La posibilidad de ampliar la presencia de proveedores industriales en proyectos de gran escala constituye una oportunidad para diversificar la actividad económica y fortalecer las economías regionales.
Durante su presentación, Caputo también defendió la importancia de ofrecer condiciones de previsibilidad jurídica y económica para atraer inversiones.
El ministro sostuvo que el respeto de los contratos y de la propiedad privada resulta fundamental para generar confianza entre los inversores.
En ese sentido, explicó que el RIGI fue diseñado para ofrecer beneficios económicos y garantías institucionales a empresas interesadas en desarrollar proyectos de largo plazo.
El funcionario consideró que Argentina necesita consolidar condiciones estables para competir por inversiones internacionales y ampliar su capacidad productiva.

"No podemos movernos ni un centímetro de este camino", afirmó, al ratificar la continuidad de la orientación económica del Gobierno.
La infraestructura y la logística también ocuparon un lugar destacado en el discurso del titular del Palacio de Hacienda.
Caputo señaló que los costos impositivos, las regulaciones, el financiamiento y las dificultades logísticas representan desafíos históricos para la competitividad argentina.
El ministro proyectó que los mecanismos de inversión y desarrollo de infraestructura podrían generar mejoras importantes en los próximos dos años.
Estas expectativas están vinculadas con la posibilidad de avanzar en proyectos que faciliten el transporte de mercaderías, la conexión entre regiones productivas y la capacidad exportadora.
El encuentro contó con la participación del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
También asistieron gobernadores y representantes provinciales interesados en ampliar las oportunidades comerciales derivadas de las inversiones estratégicas.
La presencia de autoridades nacionales y provinciales permitió abordar el desarrollo del RIGI desde una perspectiva federal, con especial atención en la participación de empresas locales.
Caputo también anticipó que las inversiones confirmadas podrían generar alrededor de 250.000 puestos de trabajo formales, una proyección oficial que dependerá del avance y la ejecución efectiva de los proyectos.
El crecimiento de las actividades mineras, energéticas e industriales podría ampliar la demanda de servicios, equipamiento, transporte y soluciones tecnológicas.
Para las pymes, el principal desafío será transformar los contactos comerciales en contratos concretos que permitan incrementar la producción y fortalecer su participación en las cadenas de abastecimiento.
Con proyectos anunciados por US$210.000 millones y una amplia convocatoria empresarial, el Gobierno busca posicionar al RIGI como una herramienta para impulsar inversiones, exportaciones y desarrollo productivo.
La evolución de las iniciativas y su ejecución efectiva serán determinantes para evaluar su impacto sobre la actividad económica, la generación de divisas y las oportunidades para las empresas argentinas.