Los tableros de plástico reciclado comienzan a ganar espacio como alternativa a la madera en instalaciones ganaderas. La empresa chilena Warp desarrolló un proceso para convertir descartes industriales en planchas destinadas a la construcción y busca explorar oportunidades en la Argentina, según publicó Bichos de Campo el 28 de octubre de 2026. La firma ya procesó más de 7.200 toneladas de plástico y tiene experiencia comercial en Irlanda, donde sus productos se utilizaron en corrales, mangas y salas de ordeñe.
La compañía forma parte de NeXtgrouP, un grupo industrial que cuenta con dos plantas en Santiago de Chile vinculadas a la industria del plástico. Martín Pérez, gerente general de Warp, explicó que la búsqueda de una solución para reciclar esos materiales comenzó en 2019, cuando desarrollaron una máquina capaz de procesar distintos tipos de plásticos sin necesidad de lavarlos o separarlos previamente.
El proceso incluye la molienda y aglomeración de distintos residuos para formar planchas cuyo espesor puede variar entre 4 y 50 milímetros. Entre los materiales que utiliza Warp figuran polietileno de baja y alta densidad, polipropileno, poliéster y productos laminados habituales en la industria alimenticia. La empresa excluye el PVC por la toxicidad de los gases que genera durante su procesamiento.
La firma sostiene que el sistema permite aprovechar residuos industriales que, de otro modo, podrían terminar en vertederos. Desde el inicio de sus operaciones acumuló más de 7.200 toneladas procesadas. En 2025 exportó más de cinco contenedores a Irlanda, donde los tableros se destinaron a corrales, mangas, salas de ordeñe y revestimientos de puertas y pasillos de establos.
Uno de los atributos señalados por la empresa es la resistencia al agua. Pérez afirmó que el material repele el agua y puede lavarse con facilidad, incluso cuando se ensucia con barro o excrementos. También mencionó pedidos para fabricar bebederos, carrocerías de camiones y carros agrícolas.
Los tableros pueden trabajarse con herramientas similares a las utilizadas para la madera: se pueden cortar, pintar, lijar, perforar y fijar con clavos o tornillos. Esa posibilidad permite que cada comprador adapte las planchas a las dimensiones y necesidades de sus instalaciones, sin que la empresa deba fabricar un producto terminado para cada aplicación.
Warp indicó que sometió los materiales a pruebas para evaluar la posible liberación de sustancias como bisfenol A (BPA) y formaldehído. Según la compañía, los resultados no detectaron emisiones por encima de los límites permitidos. La información corresponde a los ensayos mencionados por la empresa en la entrevista publicada por Bichos de Campo.
En cuanto al precio, Pérez sostuvo: “Estamos en un precio similar o apenas superior”. La comparación con la madera considera no solo el desembolso inicial, sino también la durabilidad y la frecuencia de reemplazo. El empresario reconoció que el plástico descartado no tiene costo cero y que la logística incide en el valor final.
La línea de producción tiene capacidad para procesar entre 600 y 700 toneladas mensuales y opera al 40% de ese nivel, de acuerdo con lo informado por el gerente general. La empresa busca un modelo de negocio de escala industrial para aprovechar la capacidad disponible.
La experiencia en Irlanda llevó a Warp a evaluar una expansión comercial hacia la Argentina. Pérez señaló que la firma observa una oportunidad por el tamaño del mercado agrícola y ganadero, las condiciones climáticas de algunas regiones y la cercanía geográfica con Chile. La compañía cuenta con plantas del otro lado de Mendoza, según explicó.
La llegada al país no fue presentada como una operación cerrada ni como un lanzamiento con fecha definida. Se trata de un interés comercial que la empresa quiere explorar a partir de los resultados obtenidos en otros mercados. Para el sector ganadero, la propuesta abre una alternativa a la madera en estructuras expuestas al agua, al barro y al desgaste, aunque su adopción dependerá de la evaluación de costos, disponibilidad y desempeño en cada establecimiento.