Alejandro Macfarlane, presidente y accionista cocontrolante de Camuzzi Gas Inversora S.A., destacó la importancia de mantener el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), respetar los contratos y garantizar reglas estables para impulsar el desarrollo energético argentino. Durante su participación en el Forbes Reinventando Argentina Summit, el empresario analizó las oportunidades que ofrecen las exportaciones de gas natural licuado (GNL), la ampliación de infraestructura y los nuevos proyectos vinculados con Vaca Muerta.
Según informó Forbes Argentina, Macfarlane participó del panel dedicado a la energía y la infraestructura, donde dialogó con Alex Milberg, Publisher & Director General del medio, sobre las condiciones necesarias para atraer capitales y sostener inversiones de largo plazo.
El presidente de Camuzzi consideró que Argentina cuenta con recursos energéticos y proyectos capaces de impulsar el crecimiento económico, aunque remarcó que su desarrollo requiere previsibilidad institucional y continuidad en las políticas de inversión.
En ese contexto, destacó la importancia de preservar los compromisos contractuales y establecer acuerdos que trasciendan los cambios de gobierno.

El RIGI fue uno de los instrumentos mencionados por Macfarlane como parte de las condiciones que pueden favorecer la llegada de capitales.
El empresario sostuvo que las compañías vinculadas con la distribución, el transporte y la producción de energía necesitan horizontes de planificación extensos debido a la magnitud de las inversiones requeridas.
Por ese motivo, consideró fundamental garantizar estabilidad regulatoria y condiciones que permitan recuperar el capital invertido.
Durante su exposición, recordó que Camuzzi atravesó períodos prolongados de dificultades regulatorias que afectaron la capacidad de expansión de la infraestructura.
“Nuestra compañía, que tiene 34 años de vida, vivió 20 años fuera de su contrato. Y son empresas, como las de distribución y transporte de electricidad y gas, que requieren planificación a largo plazo y capital. Son cosas que no podés interrumpir y dejar interrumpidas por mucho tiempo”, señaló.
La expansión de las redes de gas natural constituye uno de los principales desafíos de infraestructura que enfrenta Argentina.
Macfarlane explicó que, al momento de la privatización de las distribuidoras, aproximadamente 4 millones de usuarios tenían acceso al servicio.
La cifra llegó a 8 millones durante la crisis de 2001 y actualmente ronda los 9 millones, de acuerdo con los datos mencionados por el empresario.
Para el presidente de Camuzzi, esta evolución refleja la necesidad de recuperar un ritmo sostenido de inversiones que permita ampliar la cobertura y mejorar la calidad del abastecimiento.
También destacó que existen regiones, especialmente en el noreste argentino, donde todavía es necesario desarrollar infraestructura para extender el acceso al gas natural.
Uno de los ejemplos de inversión mencionados fue la ampliación de un gasoducto destinado a fortalecer el abastecimiento de Bariloche y localidades cercanas.
Macfarlane explicó que el proyecto demandó aproximadamente US$60 millones y se concretó mediante la articulación de recursos de Camuzzi, gobiernos provinciales y entidades financieras.

La iniciativa, impulsada por la compañía desde 2024, permitió avanzar con una obra que llevaba años pendiente.
El empresario destacó que este tipo de proyectos demuestra la importancia de combinar financiamiento y planificación para resolver necesidades estructurales del sistema energético.
Las oportunidades de exportación de gas natural licuado también ocuparon un lugar central en su análisis.
Macfarlane sostuvo que Argentina tiene posibilidades de ampliar su participación en los mercados internacionales de energía mediante proyectos de GNL.
El desarrollo de estas iniciativas permitiría aprovechar los recursos de gas natural del país y fortalecer su capacidad exportadora.
Sin embargo, aclaró que las inversiones necesarias requieren capital, infraestructura y equipos especializados capaces de sostener operaciones de gran escala.
Vaca Muerta representa otro de los espacios de crecimiento identificados por Camuzzi para desarrollar soluciones energéticas.

Entre los proyectos mencionados se encuentra la posibilidad de reemplazar gasoil por gas natural comprimido (GNC) en camiones utilizados en operaciones de fractura hidráulica.
La iniciativa apunta a incorporar gas natural como alternativa energética para determinadas actividades logísticas vinculadas con la producción de hidrocarburos.
El empresario destacó que este tipo de desarrollos requiere conocimientos técnicos, financiamiento y capacidad de ejecución.
“Tenemos un plan de exportación de LNG y proyectos para reemplazar gasoil por GNC en los camiones de fracking en Vaca Muerta. Hay un montón de proyectos que requieren la capacidad de la gente que trabaja con nosotros, que es espectacular. Requerimos capital y en eso es lo que el país nos tiene que acompañar”, afirmó.
La continuidad de las inversiones también depende, según Macfarlane, del fortalecimiento institucional y del cumplimiento de las reglas establecidas.
El presidente de Camuzzi consideró que Argentina necesita consensos básicos para garantizar que los proyectos de infraestructura puedan desarrollarse durante varios años.
En ese sentido, planteó que las políticas económicas pueden modificarse, pero que los compromisos contractuales deben respetarse para preservar la confianza de los inversores.
También destacó los esfuerzos orientados a reducir la inflación y ordenar las cuentas macroeconómicas, aunque sostuvo que esos avances necesitan consolidarse mediante acuerdos duraderos.
Macfarlane expresó una visión optimista sobre las perspectivas del sector energético argentino y las oportunidades que podrían abrirse durante los próximos años.
El empresario señaló que Camuzzi cuenta con proyectos vinculados con infraestructura, expansión de redes y nuevas aplicaciones del gas natural.
“Soy súper optimista. Si no, no podría trabajar. Tenemos un montón de proyectos y un montón de cosas por delante, y tengo mucha esperanza de que esto va a ir bien”, aseguró.
Para el presidente de la compañía, la combinación de recursos energéticos, capital e institucionalidad puede contribuir a transformar las oportunidades del sector en inversiones concretas.
En ese escenario, la continuidad del RIGI, el respeto de los contratos y el desarrollo de infraestructura aparecen como factores centrales para acompañar el crecimiento de la industria y ampliar las posibilidades de exportación de energía argentina.