La habilitación de plantas para operar con VISEC podrá realizarse sin costo para las empresas registradas en el Instituto de Capacitación Agropecuaria (INCAGRO). El beneficio surge de un acuerdo instrumentado por la Federación de Acopiadores y apunta a facilitar la adaptación de los establecimientos a las nuevas exigencias de trazabilidad socioambiental de la Unión Europea, según informó TodoAgro el 3 de noviembre de 2026.
La iniciativa permite evitar el costo de una certificación externa inicial para habilitar las instalaciones, aunque mantiene las exigencias documentales y técnicas necesarias para incorporarse al sistema.
El beneficio alcanza a las empresas que integran la red INCAGRO y contempla el acompañamiento administrativo durante el proceso de registro, revisión y validación de las plantas.
VISEC es una plataforma argentina de trazabilidad socioambiental, de utilización voluntaria, desarrollada para facilitar el cumplimiento de los requisitos de los mercados internacionales.
En el caso de la soja, permite registrar y seguir el recorrido de la mercadería desde el establecimiento de origen hasta su destino comercial. También busca verificar que los granos provengan de superficies libres de deforestación.
Su funcionamiento está vinculado con el Reglamento Europeo 2023/1115, conocido como EUDR, que establece condiciones para comercializar determinadas materias primas y sus productos derivados, entre ellos la soja.
La normativa europea exige demostrar que los productos no provienen de tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020, que cumplen con la legislación aplicable en el país de origen y que cuentan con información suficiente para verificar su procedencia.
Las principales obligaciones comenzarán a aplicarse el 30 de diciembre de 2026 para los operadores europeos medianos y grandes. Determinadas microempresas y pequeñas empresas tendrán un plazo adicional.
Para la cadena sojera argentina, estas condiciones requieren coordinación entre productores, acopiadores, cooperativas, industrias y exportadores. La identificación de los granos y la separación de mercadería según su condición son aspectos centrales para sostener la trazabilidad.
La Federación de Acopiadores desarrolló un procedimiento digital para gestionar el alta de las instalaciones en VISEC. Su estructura administrativa se encargará de recibir la documentación, verificar los requisitos y validar las plantas que estén en condiciones de operar.
Las empresas deberán registrar sus datos y los de cada establecimiento, además de presentar información técnica que permita evaluar las instalaciones.
Entre los requisitos solicitados se encuentran:
Planos de las plantas: documentación sobre las instalaciones y su distribución.
Fotografías: imágenes que permitan verificar las características de los establecimientos.
Procedimientos operativos: información sobre los procesos y controles aplicados.
Personal capacitado: acreditación de la aprobación del curso para operadores comerciales, disponible en el aula virtual de INCAGRO.
Una vez presentada la documentación, se realiza el análisis correspondiente. Cuando se comprueba que la planta cumple con las condiciones establecidas, se habilita su incorporación al sistema VISEC.
El procedimiento será gratuito para las empresas registradas en INCAGRO.
El beneficio representa una reducción de los costos administrativos iniciales para los acopios, pero no significa que las empresas queden exentas de cumplir con las condiciones del sistema.
La habilitación tampoco elimina las posibles auditorías posteriores ni las obligaciones de mantener registros adecuados sobre el origen y la circulación de los granos.
La trazabilidad exige que la información pueda acompañar a la mercadería durante las distintas etapas de la cadena comercial. Por eso, la capacitación del personal y la aplicación de procedimientos operativos son componentes necesarios para sostener el cumplimiento.
Con esta iniciativa, INCAGRO y la Federación de Acopiadores buscan facilitar la incorporación de los establecimientos al sistema y reducir una de las barreras iniciales para adecuarse a las exigencias ambientales del comercio internacional.