El gobernador de la provincia de Corrientes, Juan Pablo Valdés, junto al intendente capitalino, Claudio Polich, supervisaron el avance de un plan integral de infraestructura hídrica sobre el Canal 5, el arroyo Pirayuí y la avenida Río Chico en la ciudad de Corrientes. La iniciativa busca aumentar la capacidad de drenaje urbano y reducir los efectos de las precipitaciones intensas vinculadas al fenómeno climático de El Niño. Con una inversión focalizada en obras estructurales, el proyecto beneficiará de forma directa a más de 250 mil vecinos en múltiples barrios de la capital correntina.
La gestión del riesgo hídrico constituye uno de los ejes centrales de las políticas públicas operadas de manera coordinada entre el Gobierno de la Provincia de Corrientes y la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes. Ante la recurrencia de tormentas severas y el incremento de los caudales por eventos meteorológicos extremos, las autoridades locales aceleraron la ejecución de obras hídricas para optimizar la evacuación de las aguas pluviales en cuencas críticas del municipio.
Durante una recorrida técnica por diversos frentes de obra, el gobernador Juan Pablo Valdés y el jefe comunal Claudio Polich evaluaron el estado del sistema de drenaje que interconecta sectores urbanos y periurbanos. La prioridad técnica asignada por los equipos de ingeniería radica en multiplicar la velocidad de escurrimiento, eliminando cuellos de botella que históricamente provocaban anegamientos prolongados.
"Estamos trabajando en una mayor capacidad de escurrimiento para la ciudad, con el firme objetivo de darle soluciones a la gente", afirmó el gobernador durante la inspección de los frentes de trabajo.
El esquema coordinado comprende la intervención en tres frentes estratégicos: la ampliación del Canal 5, el saneamiento del arroyo Pirayuí y la adecuación de la cuenca en la avenida Río Chico. Estas tareas se articulan dentro de una estrategia integral de mitigación que busca dotar a la capital provincial de una infraestructura resiliente ante el cambio climático y la variabilidad hídrica regional.

Una de las tareas de mayor envergadura técnica se desarrolla en la cuenca del Canal 5, donde operan cuadrillas dedicadas a la remodelación hidráulica del conducto existente. El proyecto contempla la instalación de un sistema manifold compuesto por cuatro hileras de conductos premoldeados de gran porte, diseñados para conducir altos volúmenes de escurrimiento en lapsos reducidos de tiempo.
El titular de la Dirección Provincial de Vialidad, Luis Cardoso, brindó especificaciones técnicas sobre el desarrollo operacional de esta obra hídrica. Según detalló el funcionario provincial, la estructura incluye la colocación de 80 metros lineales de ductos con un diámetro individual de 2,5 metros, complementados por la excavación de un canal a cielo abierto.
Esta infraestructura se conectará dinámicamente con una alcantarilla existente sobre la traza de la autovía regional, logrando un enlace fluido con la red general de drenaje que descarga en la cuenca receptora principal de la región.
"Esto va a ser complementario y va a cuadruplicar el caudal de salida hacia el río Paraná", sostuvo el presidente de la Dirección Provincial de Vialidad sobre el impacto operativo de la obra.
El funcionario estimó que el plazo de finalización de las labores sobre el Canal 5 se concretará en aproximadamente 60 días. Su puesta en funcionamiento pleno permitirá saneamientos estructurales y una menor vulnerabilidad hídrica en barrios residenciales y productivos como Laguna Soto, Santa Ana, Bejarano, los asentamientos ubicados sobre la Ruta Provincial 5 y sus áreas adyacentes.
De forma paralela, el plan integral de saneamiento hídrico focaliza sus esfuerzos en el perfilado y canalización del arroyo Pirayuí, uno de los cursos de agua urbanos más extensos de la capital correntina. Las tareas abarcan una extensión lineal de 5.550 metros, comprendida desde la intersección con la avenida Maipú hasta la desembocadura efectiva en el arroyo Riachuelo.
La intervención sobre esta cuenca resulta determinante para descongestionar el flujo hídrico proveniente del sector sudeste de la ciudad. El objetivo técnico central consiste en suprimir el efecto de embalse provocado por viejas estructuras de puentes durante episodios de precipitaciones de elevada intensidad, ampliando la sección transversal del canal para garantizar el libre escurrimiento.
El intendente capitalino, Claudio Polich, remarcó la importancia de la articulación institucional para sostener obras de este calibre en momentos de contingencia climática. El jefe municipal explicó la función del enlace entre el colector urbano y el canal principal: "Este canal nos va a dar la vinculación directa con el Canal 5, que es lo que va a permitir que haya un escurrimiento de agua mucho más sencillo".
Las tareas sobre el arroyo Pirayuí se complementan de forma directa con obras previas ejecutadas en la cuenca del barrio Ponce y en el denominado Canal San Ignacio, configurando un rediseño de la cuenca hídrica del sector que alivia la presión del agua sobre la infraestructura vial e inmobiliaria circundante.
Las obras hídricas supervisadas en la ciudad de Corrientes representan una respuesta integral ante el desafío histórico de las inundaciones urbanas. La concatenación de intervenciones viales e hidráulicas en puntos nodales como la avenida Río Chico y los principales arroyos urbanos busca dotar a la capital provincial de estándares de seguridad física acordes a las exigencias meteorológicas actuales.
El trabajo conjunto entre las áreas operativas de la Provincia y el Municipio continuará en los próximos meses con la limpieza de colectores secundarios, la inspección de cuencas menores y el mantenimiento preventivo de las redes de alcantarillado. La culminación de las obras proyectadas en el Canal 5 y el arroyo Pirayuí sentará las bases de un sistema de evacuación pluvial más eficiente, protegiendo los bienes de la comunidad y resguardando la transitabilidad en los principales accesos urbanos de la región.