Con la intención de explicar, con el ejemplo de Seedcorp, el tema de las marcas en el negocio de la semilla, Ignacio Parodi, su director, participó del Congreso “Argentina Supermercado del Mundo” en el cual indicó que están rebautizando la empresa Horus Semillas, que tiene 4 años en el mercado, como Seedcorp.
Parodi lleva 15 años trabajando en Grupo Don Mario: “Inicié mis tareas desde lo técnico en el programa de mejoramiento de trigo pero después lancé la marca de trigo de Don Mario. Fui director de licencias durante varios años en la empresa GDM y ahí también participé en el lanzamiento de varias marcas no solamente en Argentina, sino en distintos territorios”, señaló. Y agregó: “Mi trabajo es generar valor, no solamente económico a través de la rentabilidad de una empresa, sino también generar valor para la empresa”.
Para comprender la situación de las marcas en Argentina, Parodi hizo una comparación con el mercado brasilero, que “si bien tiene muchas similitudes, también tiene grandes diferencias”, fundamentalmente en la propiedad intelectual. En principio, existe una diferencia de superficies sembradas con soja; mientras este año Brasil tiene 33 millones de hectáreas, la Argentina cuenta con 20 millones. Pero, más allá de la diferencia de escala, “cuando uno analiza la legalidad, vemos que, en porcentaje, tenemos prácticamente la mitad en Argentina que en Brasil”, detalló Parodi. En esa línea, señaló que eso “explica también las características o las diferencias de las valuaciones de las compañías y el agregado de valor que cada uno pueda hacer en estos dos negocios”.
En los últimos 15 años, según comentó el director de Seedcorp, dos empresas marcaron un porcentaje mayor al 80% en el mercado de las semillas de soja en la Argentina. En Brasil, “prácticamente todos los semilleros tienen su marca propia”. Aunque no hay grandes diferencias en los productos o variedades lanzadas, “sí es muy importante la cantidad de marcas diferenciales que están vendiendo en cada uno de los territorios y, fundamentalmente, se explica por el valor de la venta de la semilla”, remarcó Parodi.
En la Argentina, respecto de Brasil, “hay una disparidad porque depende de los años y depende mucho de los territorios; en promedio está por encima del 45%. Esto se explica no solamente por el diferencial de retenciones (Brasil no las tiene), sino que gran parte tiene que ver con otros valores que están agregados a la semilla”, explicó el director de Seedcorp.
La cuestión de la propiedad intelectual en la Argentina, según detalló Parodi, hace que, en el negocio de semillas, “las novedades o marcas nuevas se vean afectadas a la hora de querer salir al mercado porque compitiendo con una marca que está en el mercado, tiene un descuento en su valor del producto”. En tanto, en Brasil, “al tener el peso de la marca y poder tener una captura diferencial en el valor de la semilla, normalmente pueden capturar un valor extra por hacer algún tipo de desarrollo de marca en ese posicionamiento de mercado”.
Frente a este contexto, Parodi explicó por qué, a pesar de enfrentarse a una situación adversa, se animan a rebautizar la marca como Seedcorp: “Esta estrategia de generación de marca en este contexto complicado, lo vemos como una amenaza pero también como una oportunidad”, ya que “este tipo de construcciones de mercado hacen que muy pocos sean los jugadores que quieran invertir en este momento o en estas situaciones o en estos negocios en mercados como Argentina”. “No hay otros que lo estén haciendo, no hay otros que lo quieran hacer y no hay otros que lo puedan hacer con este tipo de rentabilidades”, resumió.
El valor que otorga la propiedad intelectual impacta en gran medida en los números de venta de las compañías. “Nosotros estamos en un mercado donde estamos con muchos cambios. Todos esos cambios a nivel de semilla, en particular, se están dando a nivel multinacional pero también en empresas chicas”, aclaró Parodi.
Asimismo, subrayó el rol de la regionalización en la inserción de mercados. “Estamos trabajando en este mercado donde creemos que es un mercado muy competitivo, donde prácticamente las empresas multinacionales que están compitiendo con nosotros, ven la semilla como un vehículo para otros negocios. Es muy competitivo, pero son pocos los que pueden llegar a tener el foco puesto en la semilla de soja como nosotros”.
Finalmente, Parodi remarcó que, si bien “armar una empresa de germoplasma con una nueva marca en un mercado como este el día de hoy es muy difícil y lleva mucho tiempo, para cualquier empresa que no tome esa decisión ahora, si llega a haber una oportunidad de cambio, no van a estar preparados”.
“Creemos en el mercado que puede llegar a tener un cambio hacia delante, pero igualmente estamos tratando de hacer lo más eficiente posible en la situación de hoy y nos estamos preparando para una posible mejora de mercado”, concluyó el director de Seedcorp.