Fundada en 1990, la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA) cuenta actualmente con alrededor de sesenta asociados, entre fabricantes y formuladores de fitosanitarios y fertilizantes. Su facturación anual de US$2.500 millones la posiciona como la cámara más importante de insumos y tecnología para el sector agrícola.
Marco Prenna, presidente de la entidad, habló en el congreso “Argentina, Supermercado del Mundo” acerca del agregado de valor, la calidad y la inocuidad de los alimentos, tomando como base la nutrición de los cultivos.
Prenna expresó que poseen 42 empresas asociadas en relación a los fitosanitarios, las cuales, a su vez, “cuentan con 35 centros industriales que representan el 70% de la producción en cuanto a kilolitros, y el 50% de la facturación”. En cambio, por el lado de los fertilizantes, dijo que tienen “ocho centros industriales que representan el 100% de la producción local, y el 90% de la facturación en cuanto a ventas”.
Además, indicó que los centros están distribuidos en varias provincias, desde Tucumán hasta Tierra del Fuego. No obstante, dijo que aquellas donde poseen mayor producción industrial, de fitosanitarios y fertilizantes son las provincias de la región pampeana –Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y San Luis-.
Asimismo, señaló que cuentan con “una planta de producción de urea granulada en Bahía Blanca, que es la más importante en toda Latinoamérica”, la cual “tiene la capacidad de producir 1.300.000 toneladas”, es decir que “cubre prácticamente todas las necesidades del mercado”.
En la misma línea, expresó que poseen “una planta de producción de fertilizantes líquidos a base de uan”, cuya capacidad de producción es de 500.000 toneladas de superfosfato simple, y que después tienen “todas las industrias relacionadas con la síntesis de la formulación de agroquímicos y fitosanitarios”, ya que “el grano o la carne, una vez obtenidos, tienen por detrás un desarrollo tecnológico muy grande”. Y agregó: “El valor agregado se sostiene en base a la competitividad. Apuntar a ser el supermercado del mundo si no tenemos competitividad, es algo que no tiene sustento”.
“La Argentina está entre los dos o tres países más importantes del mundo en cuanto a la producción y provisión de tecnología para el sector, probablemente después de Estados Unidos y a la par con Brasil”, aseguró Prenna, a la vez que remarcó que nuestro país “tiene muchas décadas de desarrollo en lo que hace a la innovación, la producción y el aprovisionamiento de insumos y tecnologías”, lo que llevó a que “el sector agropecuario sea el más competitivo” del país. Ejemplo de ello fue el desarrollo que ha tenido la práctica de la siembra directa, la cual ha crecido entre un 90% y un 95% desde la década del noventa.
En lo que respecta a la elaboración de fertilizantes líquidos, el ejecutivo sostuvo que la mayor parte se vende en forma de mezcla de uan y tiosulfato de amonio, que es lo que en el mercado se conoce como Solmix. En este punto, dijo que “el tiosulfato de amonio se produce en muy pocos lugares del mundo” y que, entre ellos, Argentina fue uno de los países que, en su momento, decidió invertir en esta producción, ya que el mismo “permite incorporar azufre en buenas proporciones dentro de la solución y tiene un efecto sinérgico porque baja la volatilización del nitrato de amonio y de la urea”.
En ese sentido, contó que algunas empresas han desarrollado “formulaciones que contienen mucho menor contenido de principio activo”, como es el caso de Red Surcos, lo que permite “una mayor eficiencia y un mejor uso de los fitosanitarios en el campo”.
Por otra parte, Prenna se refirió a las buenas prácticas que lleva adelante la cámara: reposición de nutrientes, manejo de fitosanitarios y manejo de envases. En cuanto a la primera, subrayó que “hay una necesidad de concientizar al productor acerca del uso de nutrientes”, debido a que “estamos exportando cerca de ocho millones de toneladas de fertilizantes en los granos que salen de los campos, y sólo estamos reponiendo alrededor de 3,7 millones de toneladas”, es decir que sólo reponemos un 35% o un 40% de lo que exportamos.
En cuanto al manejo de fitosanitarios, indicó que es muy importante que se respeten tanto los marbetes y las dosis, como las restricciones. “Estamos viendo cada vez una mayor conciencia por parte de las empresas fabricantes, en lo que hace a sus productos y al asesoramiento que les dan a los productores”, afirmó.
Con respecto al manejo de envases, contó que “el año pasado se sancionó una ley que va a obligar a los productores a devolver los envases vacíos”.
“Es muy importante que el Estado, a través del Senasa, del Ministerio de Agroindustria, y de las autoridades provinciales y municipales, dé señales claras que orienten al productor hacia dónde hay que ir”, concluyó Prenna.