El presidente Mauricio Macri se reunió con directivos de Trivento Bodegas y Viñedos, la tercera bodega exportadora del país después de los Grupos Peñaflor y Catena, quienes le manifestaron la intención de invertir US$11 millones en los próximos dos años.
De acuerdo a los datos oficiales, la inversión contempla la plantación de 236 hectáreas de viñedos propios preparados para cosecha mecánica y riego por goteo en las localidades de Agrelo, Luján de Cuyo y Junín, con sistema de conducción en espaldero. La primera cosecha se realizaría dentro de tres años, aunque recién llegarían a plena producción en cinco años.
El gerente general de Bodega Trivento, Santiago Ribisich, y el presidente del holding chileno Viña Concha y Toro, Alfonso Larrain Santa María, le comunicaron a Macri que el proyecto dará lugar a 86 puestos de empleo directos e indirectos.
Asimismo, indicaron que buscan incrementar la matriz productiva a través de la instalación de nuevos equipos, modificaciones en la infraestructura y la optimización de recursos, especialmente con el consumo de energía mediante fuentes alternativas, substituyendo el 16% de la matriz con paneles solares.
El ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, sostuvo que “el sector vitivinícola tiene una fuerte identificación con nuestra cultura y viene dando fuertes señales de crecimiento y competitividad”.
En esa línea, desde el Ministerio de Agroindustria destacaron que “el incremento de la producción de uva de alta gama permitirá abastecer el crecimiento proyectado en el segmento premium de exportaciones en Estados Unidos, Reino Unido y Asia, y en el mercado interno”.