La finalidad de la empresa Warc es facilitar el acceso a créditos a pequeños productores de Sierra Leona, en África. Creada por el argentino Emiliano Mroue, la compañía factura alrededor de dos millones de dólares al año.
Gracias a Warc, los productores agropecuarios de ese país africano pueden acceder a un préstamo bancario para adquirir un paquete tecnológico e incrementar su productividad. De esa manera, parte de la cosecha se utiliza para abonar el crédito, otra es destinada a Warc y el resto queda para el productor.
Además, Mroue entendió que era necesario desarrollar modelos de negocios que les permitan a los productores adquirir la mejor maquinaria, cumplir con las buenas prácticas agrícolas y contar con un asesoramiento técnico de una manera económica. “Es importante invertir tiempo en capacitación y transferencia de conocimientos”, afirmó.
Sierra Leona es el segundo país que más consume arroz en el mundo y alrededor del 70% de su población se dedica a la agricultura. En ese marco, Mroue creó un establecimiento para la producción de arroz que se emplea como training farm, es decir que les otorga trabajo a los productores y, al mismo tiempo, los capacita durante dos años. Transcurrido ese tiempo, tienen la opción de elegir seguir con Warc o transformarse en productores independientes.
“Vimos que al cambiar las técnicas de cultivo del arroz generábamos un impacto positivo en la gente más necesitada, los pequeños productores. Ellos contaban con tierras extraordinarias pero, por varias circunstancias, no adoptaban tecnología para tener producciones rentables”, expresó. Y agregó: “Nosotros los ayudamos a convertirse de agricultores de subsistencia en productores comerciales”.
Sin embargo, la firma no se dedica solamente al cultivo de arroz, sino que también trabaja con girasol, maíz y soja. Actualmente, el equipo está conformado por 16 expatriados de 12 países y 200 productores de Sierra Leona.