Qué es lo que está impulsando la demanda de alimentos? ¿Qué tipo de alimentos se están demandando? ¿Qué tipo de supermercado queremos ser? Esos fueron algunos de los interrogantes que planteó Alejandro Gennari, coordinador ejecutivo de UCAR Prosap, en el congreso “Argentina, Supermercado del Mundo”.
En primer lugar, Gennari se refirió a los drivers que mueven el sistema económico y empujan la demanda de alimentos. “Hay un mejoramiento económico de las condiciones de vida de la población mundial, una mayor urbanización, un crecimiento demográfico muy importante, y restricciones ambientales”, afirmó.
En lo que respecta al mejoramiento económico, el ejecutivo destacó que “Asia se está transformando en el gran demandante de alimentos”, y que eso se refleja en cómo países como Estados Unidos mantienen su tamaño relativo mientras la región asiática no deja de crecer.
En cuanto a la urbanización, dijo que “casi el 60% de la población va a vivir dentro de poco en ciudades”, lo que conduce a una demanda de productos elaborados que son distintos a los demandados por las personas que viven en el campo”.
En relación al crecimiento demográfico, señaló que “para el 2050 vamos a ser alrededor de 9.000 millones de habitantes”, a la vez aclaró que si bien Asia es el continente que crece a pasos más agigantados, “ya no es tanto China la que crece, sino que se compensa con un crecimiento mucho mayor de la India y también de Corea”. Además, Gennari subrayó que “cada vez somos más adultos y menos niños” en el mundo, lo que “demanda distintos tipos de productos”.
Por otro lado, el ejecutivo sostuvo que “el 50% de los consumidores valora que algo sea natural”, es decir que no posea, entre otras cosas, agregado de sal ni exceso de grasa. Según Gennari, las virtudes que los consumidores buscan en un producto están ancladas al cuidado del medio ambiente.
Asimismo, expresó que “la bioeconomía también está traccionando la demanda de productos”, al tiempo que aclaró que en nuestro país “se la asocia a los biocombustibles”, aunque él considera que es mucho más que eso, ya que consiste en “la producción de moléculas que tengan un impacto en distintos sectores de la economía y que puedan agregar valor”. Y agregó: “La bioeconomía dedicada a la cosmética y a la medicina tiene una potencialidad mayor que los biocombustibles”.
En ese sentido, dijo que “es más un negocio relacionado a las economías regionales o a diferenciaciones muy especiales dentro de la gran economía pampeana”, a la vez que indicó que “la ingeniería genética también es una gran fuente para la bioeconomía”.
En relación a cómo evoluciona el comercio, manifestó que los “productos a granel representan el 32%”, que los productos elaborados de alto valor (High Value Products) constituyen alrededor del 70% del mercado. En este punto, Gennari indicó que “nuestra gran oferta de productos básicos o semi-industriales está asociada a ese 32%”, lo que nos deja fuera de los mercados donde venden países como Francia, Italia, Estados Unidos y el Reino Unido.
En la misma línea, señaló que esto plantea dos tipos de modelos: por un lado, el de commodities, donde el volumen y el costo de transporte son determinantes; por otro, modelos como el de la bodega Salentein y el de la bodega Ortega Fournier. La diferencia radica en que, mientras los primeros venden productos a granel, los cuales son adquiridos por un distribuidor o un comprador que los reprocesa y los vende con otra marca; las dos bodegas mencionadas “venden un producto con un intangible muy grande”, como es el vino malbec embotellado, y logran que lleguen con su marca a las góndolas de los supermercados.
Por otra parte, el ejecutivo hizo referencia a los formatos existentes para la comercialización del vino. “La primera gran distribución on trade u HORECA –que significa hoteles, restaurantes y café– es el vino destapado, el vino de botella abierta”, aseguró. En ese aspecto, sostuvo que si una pequeña bodega, que vende entre tres y diez contenedores al año a EE.UU, logra acceder al mercado de HORECA es mucho mejor, ya que en el off trade debería “competir por un lugar en la góndola”.
Además, destacó el e-commerce, formato que le permitió a la bodega Catena Zapata transformarse en una de las líderes en el mercado norteamericano; y la venta directa, en la cual la bodega recibe precio pleno, que es muy similar al que percibiría en el mercado externo. “El turismo asociado al vino genera un aumento de la venta directa”, aseveró.
Por último, advirtió que son muy pocas las empresas que pueden entrar en los supermercados identificados como food specialists, ya que “hay que tener productos especiales, abastecimiento especial”, además de “tener un programa que es distinto al modo en que vende la Argentina, que tiene a vender commodities y no especialidades”.
“Excepto en la vitivinicultura y en alguna otra actividad, prácticamente no tenemos producto en góndola”, aseveró. Y concluyó: “Festejo la decisión de la vitivinicultura de abandonar el vino a granel porque es lo que permite agregar valor, generar empleo y turismo”.