La Asociación Maíz y Sorgo Argentino, más conocida como Maizar, fue fundada en 2004 con el objetivo de generar riqueza en toda la cadena para lograr un crecimiento sostenido del cultivo y de todas sus industrias conexas, además de consolidar y aumentar nuestros mercados de exportación.
Julián Martínez Quijano, director técnico de Maizar, expuso en el congreso “Argentina, Supermercado del Mundo” las potencialidades del maíz.
El directivo sostuvo que la Fundación Producir Conservando pronosticó que “el maíz es el cultivo que mayor aumento de área va a tener hacia 2027”, a la vez que expresó que ese incremento en la superficie lleva “hacia una relación de maíz y soja mucho más sustentable”, la cual actualmente está “3,8 a favor de la soja”, cuando en los últimos años había llegado a 5,6. “Se estima que en los próximos años vayamos hacia una relación de área mucho más sostenible”, aseguró.
En cuanto a la distribución de las nuevas hectáreas, dijo que 140.000 se han expandido hacia el NEA, principalmente en las provincias de Chaco y Santiago del Estero, mientras que en el NOA se distribuyeron 80.000 hectáreas.
Con respecto al comercio internacional del maíz, manifestó que “tenemos un mercado internacional que se ha duplicado en los últimos quince años, pasando de 75 millones de toneladas a más de 150 millones en la última campaña”, producto de “la gran demanda de maíz para su transformación en carne”.
En relación a los productos derivados del maíz, indicó que tanto la carne vacuna como la aviar y la porcina han duplicado su volumen de comercio. “Hay un mercado altamente demandante de productos derivados del maíz”, por lo que “la cadena tiene una gran oportunidad para agregar valor a su producción”, afirmó.
Por otro lado, se refirió a las cadenas globales de valor. Según Quijano, hace unos años “el comercio era de materias primas o de productos terminados”, mientras que ahora “el 80% del comercio es de productos intermedios”, es decir, productos que se desarrollan en un país pero que poseen componentes de otros países. No obstante, advirtió que “el comercio de productos intermedios en la Argentina es sólo del 30%”.
Con respecto a los eslabones que componen la cadena de maíz y la del sorgo, nucleadas en Maizar, sostuvo que son cinco: ciencia y tecnología, provisión de insumos, producción agropecuaria, el comercio y la exportación, y la industria. Además, señaló que “el consumidor final puede participar de cualquiera de los eslabones intermedios de la cadena”, al comprar “un insumo para llevar adelante un determinado proceso productivo”.
En cuanto al eslabón de ciencia y tecnología, dijo que del mismo participan “las universidades, los centros de investigación, los proveedores de insumos, los productores agropecuarios independientes las asociaciones de productores, como Aacrea y Aapresid. Asimismo, expresó que en el comercio de exportación se encuentran “las bolsas, las empresas exportadoras y los acopios”.
En relación a la industria, dijo que “el maíz tiene una industrialización muy grande, que comprende los tres tipos de carne: vacuna, porcina y aviar”, así como “la molienda húmeda y seca, los biocombustibles y los biomateriales”.
Con respecto a las bioenergías, afirmó que “el bioetanol ha crecido mucho en los últimos años. Tenemos cinco plantas funcionando en el país”. Y agregó: “Hoy, todas las naftas están cortadas al 12% con bioetanol. Estamos trabajando para aumentar ese porcentaje de corte al 27%, como tiene Brasil”.
Por último, Quijano remarcó que “es fundamental que el Gobierno conozca las metas de crecimiento del maíz”, a fin de “poder construir en conjunto los caminos que lleven a la creación de valor en esta cadena”.