En comparación al año pasado, el precio de los agroquímicos aumentó un 6,9% a nivel mundial en lo que va de 2018. Esto se debe a las nuevas reglamentaciones de China, donde solo un 10% de las licencias quedaron activas, lo que hizo que la producción disminuyera un 10%.
El Instituto para el Control de Agroquímicos (Icama), que depende del Ministerio de Agricultura de China, dispuso una regulación más exigente para los fitosanitarios en junio de 2017. De esa manera, el organismo de otorgar certificados a aquellas compañías que estaban en concordancia con la nueva normativa. De las 40.000 licencias de más de dos mil empresas, solo un 10% se mantuvieron activas, es decir, alrededor de 4.000 licencias.
Jorge Cámpora, de la Dirección de Agroquímicos del Senasa, señaló que “el cierre o mudanza de plantas que están registradas genera una readaptación de todos los registros, con lo cual se está trabajando en conjunto con la autoridad china para afectar lo menos posible los registros que están en el país”.
Asimismo, manifestó que “la flexibilidad no es técnica ni de calidad, sino a nivel administrativo, porque si nos ponemos estrictos gran parte de los contenedores que llegan al país no ingresarán”, a la vez que resaltó que buscan “tener un vínculo directo con China si se presentan casos dudosos. El objetivo final es no afectar el abastecimiento de productos al sector agrícola del país”.
Por su parte, Maximiliano Garaguso, de la empresa We Can Agro, sostuvo que “para la industria argentina se presenta una oportunidad para jerarquizar nuestra propia producción. Si bien en algunos casos se depende de materias primas chinas, en otros tenemos la capacidad de sintetizar de forma local”, al tiempo que remarcó que “es un desafío” y que “el que más rápido se adapte a los nuevos parámetros podrá sacar ventaja de eso”.