El monitoreo de malezas combinado con el empleo de aplicación selectiva y cultivos de cobertura posibilita un ahorro de hasta un 60% de herbicidas, además de poseer un control del yuyo colorado del 80%.
Así lo manifestó un ensayo del INTA Manfredi. Especialistas de dicha unidad del INTA explicaron que las nuevas tecnologías, en concordancia con las buenas prácticas agrícolas, posibilitan el impulso de otras opciones de manejo focalizadas en la sustentabilidad ambiental.
A nivel internacional se están evaluando distintas estrategias que permitan producir con menor cantidad de herbicidas. Según el informe, “la robotización y la inteligencia artificial aplicados al agro son resultados de esa tendencia mundial”.
En la Argentina, las tecnologías de aplicación selectiva ya han demostrado buenos resultados, aunque los técnicos advierten que todavía queda mucho por hacer en lo que respecta a la elaboración de estrategias que posibiliten su implementación en las distintas regiones para aprovechar su máximo potencial.
Diego Ustarroz, Juan Pablo Vélez y Diego Villaroel, técnicos del INTA Manfredi, realizaron un ensayo que combina cultivos de cobertura y nuevas tecnologías con sensores para la aplicación selectiva de malezas. Según Ustarroz, los dos escenarios esbozados fueron divididos en parcelas trabajadas con distintos tratamientos para contrastar y examinar la eficacia del control planteado.
De esa forma, en la aplicación selectiva efectuada sobre la parcela de triticale como cultivo de cobertura se logró ahorrar un 60% de herbicida, con un control eficaz de maleza del 80%. “Este ahorro es aún mayor si se considera que con el cultivo de cobertura nos ahorramos hasta dos aplicaciones durante su ciclo”, indicó Vélez.