A pesar de haber padecido casi cincuenta heladas en lo que va del invierno, el trigo en el sudeste cordobés se mantiene en buen estado, con excepción de aquellos lotes sobre rastrojos de maíz o con mucha cobertura.
Según Juan Pablo Ioele, técnico del INTA, las heladas no repercutieron tanto porque “el frío fue acompañando desde el principio y generando cultivos que vienen desarrollando cultivos rustificados”.
Asimismo, el especialista asoció el buen estado del trigo a que el cultivo empezó el ciclo con muy buena humedad en implantación, lo que posibilitó que puedan ir copiando el perfil radicular.
No obstante, advirtió acerca de la expansión de enfermedades. “Desde hace tres semanas estamos viendo cómo mancha amarilla está creciendo en incidencia en casi todos los materiales sembrados en la zona núcleo, con recuentos que, en promedio, nos están dando entre 30% y 50% de incidencia, y entre 10% y 20% de severidad”, explicó.
En ese sentido, manifestó que si bien en la zona no están hallando roya estriada o amarilla, igual están atentos a su monitoreo, debido a que sí se han observado problemas en el norte de Buenos Aires, Entre Ríos y el centro de Santa Fe.