En representación del Ministerio de Ambiente, Campo y Producción de San Luis, María Julia Veinticinco, jefa de Subprograma Gestión Ambiental, y Edgardo Farías, jefe de Área Impacto Ambiental, disertaron en el congreso “Argentina Supermercado del Mundo”, realizado en el Hotel Sheraton.
Al comienzo de la conferencia, Veinticinco tuvo palabras elogiosas para con el gobernador Alberto Rodriguez Saá, al considerar que “gobierna desde la periferia hasta el centro” y que sus políticas “llegan hasta el último paraje de la provincia”. Asimismo, dijo que están “trabajando para que la promoción industrial en la provincia vuelva y para que los puestos de trabajo aumenten”.
“Estamos abocados a que la gente de la provincia obtenga alimentos a precios diferenciados”, sostuvo la ingeniera en Recursos Naturales, a la vez que señaló que “la idea es que la gente recupere esa memoria de trabajar la tierra con el objetivo de autoabastecerse”.
Además del mercado puntano, el cual brinda frutas y verduras a precios más económicos, poseen un plan maestro de carnes, cuyo propósito es que el costo de la misma se reduzca para que todos puedan adquirirla, y otro plan de leches y de miel.
Por otro lado, Veinticinco remarcó que San Luis cuenta con un Ministerio de Medio Ambiente desde 2009 y que, en ese mismo año, se firmó un Tratado de Paz, avalado por la ley, entre progreso y medio ambiente. “Trabajamos todos los días para que el progreso de San Luis vaya de la mano del cuidado del medio ambiente”, afirmó.
Por su parte, Edgardo Farías, quien trabaja en la parte de Evaluación de Impacto Ambiental, la cual es regida por la Ley 876/2013, explicó que la misma determina que “toda obra pública o privada que se desarrolle dentro del ámbito de la provincia de San Luis debe dar cumplimiento a un procedimiento establecido a nivel nacional”. Esto se realiza con el objetivo de “darle seguridad jurídica a todos aquellos inversores que quieran radicarse en San Luis”, indicó.
Asimismo, se refirió al marco de aplicación del Decreto 7755, el cual establece “cuáles son los pasos a seguir para dar cumplimiento a la normativa ambiental vigente dentro del territorio de la provincia”. El mismo se aplica a todo tipo de actividades. Según Farías, un aspecto fundamental es “el acompañamiento a la producción dentro de un marco saludable, desde un punto de vista social y económico”.
En lo que respecta al procedimiento aplicable a la agroindustria, señaló que “determinadas actividades, como por ejemplo el engorde a corral en tambos, no inician un proceso de nivel de complejidad ambiental, sino que deben presentar un estudio de impacto ambiental en el cual los lineamientos son marcados por el proponente del proyecto en base a un carácter de declaración jurada que tiene esta información”.
De esta manera, Farías explicó que lo que hacen es analizar proyectos ambientales y, en consenso con cada productor, determinan las pautas de cumplimiento, las cuales son fiscalizadas por los subprogramas pertenecientes al Programa de Fiscalización Ambiental, Industrial y Minero.
En este punto, el licenciado expuso dos ejemplos relacionados con la cría de ganado porcino mediante engorde. Según Farías, uno de los principales problemas que produce la actividad porcina es la generación de efluentes. En ese aspecto, dijo que los olores generalmente se deben a una mala gestión de los mismos.
Asimismo, explicó que el Decreto 7755 establece “límites permitidos y controlados para el vuelco del efluente de acuerdo a las características del curso”, siendo algunos de ellos “disposición en suelo, y tratamiento mediante sistemas de plantas, sean facultativas o plantas compactas”. Y agregó: “Otro tratamiento es la entrega a las operadoras de estos residuos, las cuales se encuentran habilitadas y normadas por el Decreto 2092”.
En el caso expuesto, Farías contó que observaron “efluentes con alto contenido de nitrógeno y fósforo, los cuales podían ser utilizados como fertilizantes para los cultivos cercanos de maíz”. De esa forma, dijo que comenzaron a trabajar con las personas de esa compañía a través de una planificación de las tareas preventivas, las cuales consistían en conservar el orden y la limpieza de los sistemas de tratamiento. Además, señaló que buscaron realizar un convenio con un productor de la zona para entregarle el efluente y, así, lograr incrementar “la gestión del efluente en la empresa” y reducir “el consumo de fertilizantes por parte del productor, que se dedica al cultivo de maíz”.
El otro ejemplo tiene que ver con la producción de energía eléctrica mediante turbinas que funcionaban a gas. La materia prima de las mismas era “todo lo proveniente de los purines de los criaderos de cerdos, más un complemento de biomasa –en este caso, sorgo y maíz-, el cual ayudaba a la fermentación y al proceso de liberación de gases”, indicó Farías.
Asimismo, informó que están “trabajando en una normativa que apuntale y unifique criterios dentro del Ministerio en cuanto a engorde de ganado bovino en sistemas intensivos”.
“San Luis acompaña la inversión privada mediante la infraestructura adecuada para el normal desempeño de actividades”, ya que “es una provincia donde se planifican y se proyectan las cosas a largo plazo, y ese lineamiento es seguido indistintamente por la persona que se encuentre a cargo en el gobierno”, concluyó Farías.