Para poder ser el supermercado del mundo, el cuidado y el correcto manejo del agua es esencial, ya que este recurso es fundamental para la producción de alimentos. Lucas Caymes, jefe del Programa de Infraestructura Hídrica, del Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura de San Luis, presentó, en la Mega Exposición de Ideas organizada por Multimedios Agroempresario, la mejora en la agroindustria a partir de las políticas hídricas implementadas en su provincia.
En primer lugar, definió los subprogramas que se desprenden de Infraestructura Hídrica: “En uno tenemos a cargo lo que es agua y saneamiento, agua potable y saneamiento para las localidades de la provincia; el otro, está a cargo de grandes obras hídricas, las cuales tienen como finalidad lo que es la realización de acueductos y diques”.
Para comprender la necesidad de implementación de estas obras, Caymes describió las principales características de San Luis respecto del clima y las diferencias evidenciadas en la capacidad productiva después de la construcción de las mismas. Señaló que tiene un clima semiárido, con precipitaciones de gran intensidad y de poca duración, lo cual hace que las lluvias efectivas sean de baja eficiencia. “Las precipitaciones van desde 700 milímetros hacia el este, 200 milímetros hacia el oeste y un macizo central que es donde tenemos la mayor cantidad de reservas del recurso hídrico por los distintos diques que hemos tenido”, indicó.
Antes del desarrollo de las obras, “las características productivas, básicamente eran ganaderas; de cría hacia el oeste de la provincia y teníamos algún tipo de cría y recría a medida que nos íbamos acercando hacia el este. La eficiencia de la cría era baja, básicamente por el clima y por la capacidad hídrica que tenía. Eran campos de mucha superficie con baja disponibilidad de rotación dentro de los mismos lotes, lo que hacía justamente que se incrementara lo que era la carga cerca de las aguadas y que lejos de esta no tuviese la capacidad de incrementar lo que era ganado”, explicó. Asimismo, el desarrollo agrícola se restringía a las regiones del este, con una muy baja producción.
A partir de este panorama, contó Caymes, comienzan a entender que el primer salto productivo debía darse con la “capacidad de almacenar y distribuir lo que era este mismo recurso”, el agua. Los primeros sistemas agrícolas comenzaron a desarrollarse en el macizo central “a partir de perforaciones que tenemos en esta zona, donde tenemos las grandes cantidades o buena disponibilidad de recurso hídrico”. Fuera de aquella zona, la disponibilidad de agua era muy baja tanto en cantidad como en calidad. “El incremento de la eficiencia que tienen las reservas en la provincia se incrementaron aproximadamente un 50%. Pasamos de tener 9 diques en el año ’83, a tener 19 en el 2017, incrementando la reserva de 250 hectómetros cúbicos a casi 700 hectómetros cúbicos”, destacó Caymes.
A raíz de estas obras, la superficie de riego y la capacidad productiva agrícola se incrementó notablemente; como señaló el jefe del Programa de Infraestructura Hídrica, se pasó de una superficie de menos de 10.000 hectáreas, a una de 70.000 con capacidad productiva bajo riego. Como consecuencia, “empiezan a aparecer otros tipos de cultivos que antes no teníamos incorporados, empiezan a desarrollarse en nuestra provincia cultivos como el girasol, la papa, el algodón. Y, así, aparece la agroindustria como un sistema productivo”, sostuvo Caymes.
A futuro, “el objetivo que tiene la provincia es ir creciendo en lo que son las políticas hídricas para acompañar lo que es el crecimiento tanto agrícola como el sector industrial”, remarcó el jefe del Programa de Infraestructura Hídrica e invitó a todos a ser parte de San Luis: “La provincia invita a todos a invertir”; “cualquier industria que llega a la provincia está más que acompañada por el sector público que trata de garantizar que el desarrollo sea de manera fuerte”, afirmó Caymes y puntualizó en que “todo esto está proyectado a que tengamos capacidad de desarrollo en las zonas donde hoy hay más limitantes de agua y a que crezca lo que es la superficie”.