De acuerdo a un informe del INTA Manfredi, en la provincia de Córdoba se ha detectado el patógeno causante de la roya amarilla en el cultivo de trigo.
La roya amarilla es una enfermedad que genera una disminución del área fotosintética, así como una merma en el crecimiento de las raíces. Esto se traduce en pérdidas de rendimiento y de calidad de los granos.
En ese sentido, Ana Rodríguez, una de las autoras del reporte del INTA Manfredi, explicó que el patógeno requiere de un tejido vivo para desarrollarse, con lo cual “siempre va a ir avanzando y produciendo reducción del área fotosintética, lo que originará que el rendimiento y la calidad de los granos se vean afectados”.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, en Córdoba se sembraron 1,37 millones de hectáreas con trigo. En la zona semiárida de la provincia, el trigo se halla en estado de macollaje, sin grandes afecciones de enfermedades. No obstante, hay cultivos de triticales en estado de elongación de tallo en los que se observó el patógeno causal de la roya amarilla.
Durante su período de germinación, el patógeno necesita de un rango térmico de entre nueve y trece grados, mientras que para la esporulación y dispersión de esporas la temperatura debe ser de entre doce y quince grados. Además, se requieren fuertes vientos y una gran humedad ambiente.
En ese aspecto, las condiciones ambientales no fueron las más adecuadas para el desarrollo de los cultivares en la localidad de Manfredi: desde el mes de junio no se registraron precipitaciones abundantes y hubo una gran amplitud térmica, ya que la temperatura mínima llegó a los -9,7ºC y la máxima a 32ºC en agosto. La humedad mínima relativa osciló entre un 30% y un 50% durante ese último mes.
Guillermo Cordes, también del INTA Manfredi, sostuvo que esas condiciones ambientales posibilitaron el desarrollo del patógeno que provoca la roya amarilla, perjudicando al cultivo con más severidad en secano.
Para conseguir un correcto monitoreo es necesario detectar primero si el cultivar es susceptible a este tipo de enfermedades. En caso de que no lo sea, se debe efectuar un control permanente para aplicar los químicos en el momento correcto.