En las décadas de los 70/80s, en el mundo comenzaron a aparecer distintas marcas de cerveza artesanal, como una reacción directa al escenario cervecero ya consolidado y sin mucho lugar para innovaciones. Actualmente, pareciera imposible lograr una consolidación de todas las marcas existentes; pero, en cierta forma, ésta comienza a darse.
Desde 2011, la gigante Anheuser-Busch está adquiriendo cervecerías artesanales para incorporarlas a su colección de marcas de The High End, en Estados Unidos. Al momento, el conglomerado tiene bajo su ala diez marcas de ex cervezas artesanales.
Este año, según el diario Chicago Tribune, estas cervecerías combinadas vendieron más cerveza que las otras dos cervecerías artesanales más grandes de EE.UU: Boston Beer y Sierra Nevada. El informe sostiene que las marcas adquiridas por Anheuser-Busch reportaron un incremento del 20% en las ventas, alcanzando los US$107.3 millones, mientras Sierra Nevada creció un 2%, a US$100.7 millones y las ventas de Boston Beer descendieron un 6,5% a US$94.4 millones.
Estos números demuestran que la estrategia de Anheuser-Busch está dando resultado: tomar varias compañías de cerveza y hacerlas crecer bajo el mismo paraguas.