En 2010, la ex gobernadora de la Provincia, Fabiana Ríos, rubricó un convenio con la empresa china Tierra del Fuego Energía y Química (Teqsa) para la construcción de una planta de fertilizantes en Río Grande, la instalación de una central térmica de 56 MW y el dragado de un nuevo puerto; la inversión total alcanza los US$1.500 millones; sin embargo, en 2011 la anterior presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, frenó el proyecto. Al asumir la actual gobernadora, Rosana Bertone, en 2015, se tomó la decisión de suspender el convenio.
Ahora, la empresa Mirgor, una de los mayores fabricantes de equipos electrónicos en Tierra del Fuego, fundada por Mauricio Macri y Nicolás Caputo (controlada por el segundo), busca actuar como intermediaria entre ambas partes y reflotar el proyecto.
Lo que pretende la empresa liderada por Caputo es lograr que la producción de gas en la isla vuelva a entrar en el régimen de promoción fiscal y aduanera que prevé la Ley 19.640. Según un ejecutivo que trabaja en el proyecto, la instalación de la planta será solamente factible si Nación vuelve a desgravar la extracción de gas.
No obstante, desde Nación, tanto el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, como el asesor Gustavo Lopetegui no quieren otorgar las exenciones impositivas al proyecto petroquímico de Teqsa. Quien está dispuesto a impulsar impositivamente el proyecto es Rogelio Frigerio, ministro del Interior. Por eso, aún no hay una postura definida desde Casa Rosada.