Conforme a las palabras de Marcos Salgueiro, presidente de Evonik Metilatos, la Argentina deberá priorizar el mercado local del biodiésel, ya que éste presenta un gran potencial para atraer una mayor demanda interna de uso sin complicar a las exportaciones. Asimismo, sostuvo que hay que respetar la sustentabilidad del producto y los precios internacionales del aceite.
Según Salgueiro, aunque nuestro país está muy centrado en la exportación, los mercados se van a tornar cada vez más locales y de a poco se van a ir cerrando a la exportación. Cabe destacar que Evonik es una empresa alemana dedicada a la fabricación de metilato de sodio, el catalizador químico necesario para producir el biodiésel, que se encuentra en la Argentina desde 2013.
Desde Evonik destacaron la importancia de que países como Brasil estén implementando políticas similares. “Es bueno que el gobierno brasileño haya efectuado un aumento progresivo de la mezcla obligatoria del 10% al 15%. Hoy en la Argentina el mercado, que tiene una capacidad ociosa del 50%, está preparado para absorber un aumento de hasta un 10% más”, remarcaron.
Asimismo, el presidente de la Cámara Argentina de Biocombustible (Carbio), Luis Zubizarreta, manifestó que el incremento del corte es el camino para traccionar a la cadena de valor. “Hoy existe una ventana para usar más biocombustible en la matriz energética argentina”, indicó. Aun así, aseguró que si bien el Gobierno es consciente de estas oportunidades, todavía faltan definiciones para poder llevarlas a cabo.
Para Zubizarreta, es necesario crear una mesa de trabajo para lograr acuerdos, donde se integre a los biocombustibles en un esquema de competencia en el que el consumidor obtenga el mejor precio. “Debemos comprender las externalidades que genera este producto para tomar la mejor decisión. Ver qué impacto tendrán las cadenas de maíz o de soja, el ambiente y la cuestión fiscal”, argumentó.
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina, se mostró de acuerdo con estos temas y subrayó que es necesario un acuerdo en la cadena de valor para el aumento del uso del biodiésel. “Lo ideal sería que todo el gasoil de grado dos de la Argentina tenga un 20% de biodiésel y el premium se mantenga con un B10. Siempre y cuando haya una industria con gran capacidad ociosa, se importarán grandes cantidades de gasoil”, reveló.