Después de la presión ejercida por los accionistas de Bunge para corregir el rumbo de la compañía, el CEO Soren Schroder, presentó su renuncia. La empresa venía enfrentando una prolongada caída de los precios de las commodities, además de la guerra comercial con China que afectó las exportaciones hacia el gigante asiático.
Por otro lado, tras la salida de Schroder, la empresa se replantea la posibilidad de negociar con Glencore y ADM una oferta de adquisición.
El CEO permanecerá en su cargo hasta que sea nombrado su sucesor, para lo cual se formó un comité encargado de la búsqueda y el nombramiento. Kathleen Hyle, integrante del comité, fue nombrada presidenta del directorio con efecto inmediato.
Schroder llegó a la compañía, con sede en White Plains New York, en 2013; desde ese momento ocupó varias posiciones de liderazgo, como la de CEO para el negocio en América del Norte.