Cada vez son más los jóvenes argentinos que optan por pedir whisky para disfrutar de un after-office o pasar una tarde entre amigos. De la cifra de cajas vendidas en 2018, 649 mil corresponden a marcas nacionales, en tanto que 389.250 fueron de productos importados. De estos últimos, 306.500 son blends escoceses, mientras que 47.750 son americanos, 25.500 irlandeses y 9.500 presentan otros orígenes.
El regreso de los paladares locales al whisky se produce luego del proceso de trabas a las importaciones y de que se ejecutara una tendencia mundial que hizo que la bebida se pusiera de moda nuevamente. Se estima que en la Argentina, los bourbons americanos crecieron en un 133% respecto a 2016, en tanto que los irlandeses y las maltas lo hicieron en un 32,5% y 60%, respectivamente.
Cabe destacar que una característica que distingue a este producto es la gran cantidad de etiquetas presentes en el mercado, donde hay más de 70 marcas locales. Asimismo, anualmente, se brinda una buena cantidad de catas, cursos y actividades relacionadas, que ayudan a impulsar aún más su consumo.