La compañía cordobesa, Cayfe Export, ubicada en Sinsacate, al norte de la provincia, realizó su primera exportación de garbanzos al mercado europeo, luego de concretar un embarque a Italia y España. La empresa, que participa del programa de Inteligencia Comercial de la agencia ProCórdoba, que apunta a la internalización de las firmas, cuenta con campos propios donde se aplican recursos tecnológicos y buenas prácticas agrícolas.
Asimismo, Cayfe Export -que antes de desembarcar en Europa ya tenía llegada al sudeste asiático, a Medio Oriente y a países limítrofes- posee una planta de acondicionamiento para la clasificación y el embolsado de exportaciones. Su presidente, Federico Cadamuro, comentó que el objetivo de la iniciativa que se emprendió hace dos años, fue crear una planta de proceso que pudiera dar valor agregado.
“Esta apertura a Europa fue posible gracias al trabajo en conjunto con ProCórdoba, que nos ayudó a ir más rápido en todas las etapas. Nos dio información y nos abrió puertas, que hicieron que el proceso de cerrar contratos y negocios fuer mucho más veloz”, indicó.
Cabe destacar, que la Argentina exporta cerca del 95% de los garbanzos que produce, y que en Córdoba se hacen en promedio entre 60.000 y 65.000 hectáreas al año. Sin embargo, debido a la vuelta de las retenciones, en 2018 dejó de ser negocio. Si bien en Córdoba el valor bruto de la producción alcanzó los 51 millones de dólares por campaña, estuvo muy por debajo por la caída de precios.
Cayfe Export, además, es parte del programa Molienda ForExport, que lleva a cabo la agencia junto con la Bolsa de Cereales, donde se hacen capacitaciones en relación a lo operativo, lo aduanero y lo estratégico comercial.
Sobre el final de 2018, la Bolsa de Cereales de Córdoba publicó un libro denominado “La cadena de valor del garbanzo”, en el que identificó los factores claves para ganar mercados –con una mayor articulación público y privada- y aumentar el consumo interno, que apenas llega a 50 gramos por habitante al año, mientras que en algunos países llega al kilo. Por otra parte, también plantea que se deberían ofrecer más variedades y que otro aspecto a corregir es dejar de utilizar el grano como semilla para la siguiente campaña, e invertir en semillas e insumos.