De acuerdo a los datos informados por el Gobierno de Mendoza, las exportaciones de durazno de la provincia aumentaron considerablemente con respecto a 2017, pasando de 8.600 toneladas a 12.480 toneladas en 2018.
Asimismo, el durazno en fresco se vio favorecido por la mejora en el tipo de cambio, lo que provocó que las ventas en toneladas y el precio percibido aumentaran más de 600%. De esa manera, se pasó de 380 toneladas por un valor FOB de US$400.000 en 2017 a 2.700 toneladas por US$3 millones en 2018.
Según los relevamientos del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), el precio interno pagado al productor por el durazno industria se incrementó un 50% en relación al ejercicio anterior.
Aunque todavía no se sabe cuál será el monto fijo, ya que los precios se establecen entre febrero y abril, el valor de referencia actual de las variedades de durazno industria es de entre $6,50 y $8 para la calidad de primera. En ese sentido, el IDR indicó que en la campaña anterior (2017/2018) el precio pagado al productor fue de entre $4,5 y $5, según el momento elegido y el lugar de origen.
De esta forma, el durazno para industria de la región pasó de $5 en la anterior campaña a $8 en la actual, en tanto que en el Valle de Uco aumentó de $4,5 a $6,5 en el ciclo 2018/2019.
A pesar de que en las últimas tres campañas los rendimientos de la fruta han sido variables, la provincia sigue siendo la cuarta productora de durazno industria a nivel mundial. Para el ciclo 2018/2019, se estima que la cosecha será de 127.241 toneladas.
Con el objetivo de impulsar el desarrollo económico del rubro, el gobierno mendocino pone al alcance tres tipos de líneas de créditos: para cosecha, acarreo y secado, de hasta $3.000 con tasa nominal anual (TNA) del 19%; para eficiencia energética, de $100.000 a $5 millones con TNA del 13%; y microcréditos para fertilizantes.