En el marco de un encuentro de la Mesa Sectorial de Pesca e Industria Naval, el Gobierno informó acerca de la firma de un DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) que favorezca el recambio de la flota de buques con permisos de pesca en vigencia.
De acuerdo a la normativa, los buques con permiso de pesca en vigencia tendrán que tener menos de cuarenta años de antigüedad a partir de 2040, plazo que podría extenderse a sesenta años si se garantiza la reconstrucción de por lo menos el 60% del barco.
En 2018, el sector pesquero realizó exportaciones por una suma superior a los US$2.000 millones, lo que significó un 7% más en relación al ejercicio anterior. Cabe destacar que se envía al exterior más del 90% de la producción, y que el 60% de las ventas correspondieron a langostinos.
En la actualidad, el sector de la industria naval y la pesca constituye el 0,7% del PBI nacional. Hasta la fecha, hay 383 armadores inscriptos, 553 buques con permiso de pesca en vigencia y 153 plantas industriales.
En ese contexto, desde el sector privado estimaron que la inversión necesaria para el recambio de la flota será de alrededor de US$3.000 millones en las próximas dos décadas, suma que bastaría para renovar 350 buques, lo necesario según indicó el subsecretario de Pesca y Agricultura de la Nación, Juan Bosch. “Hay que renovar 350 barcos. Hoy tenemos una flota vieja, con una antigüedad promedio de 40 años y donde hay barcos de 1930 o 1940”, aseveró.
Según lo manifestado en un comunicado de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, los buques de hasta 27 metros de eslora podrán recibir hasta un 10% adicional de especies excedentarias en sus autorizaciones de captura, a excepción de los langostinos.