Técnicos de la Agencia de Extensión Rural Los Antiguos –Santa Cruz–, en conjunto con investigadores del laboratorio de Agroelectrónica del INTA, crearon un dispositivo electrónico que posibilita el registro de los golpes que reciben las cerezas en las plantas de empaque, los cuales terminan disminuyendo el valor comercial de las mismas.
Ante esa problemática, el objetivo fue idear un sensor electrónico que posea un tamaño y un peso parecido al de las principales variedades de cereza que se cultivan en la Argentina. Cabe destacar que, además, el dispositivo debía cumplir el requerimiento de estanqueidad, ya que las cerezas se hallan sumergidas en agua durante gran parte del proceso.
Nicolás Clemares, miembro del Laboratorio de Agroelectrónica del INTA, contó que además consiguieron crear un microcontrolador y un transmisor inalámbrico que descarga la información en tiempo real.
De esta manera, el sensor será calibrado por especialistas de la entidad y probado en dos plantas de empaque de la localidad santacruceña de Los Antiguos.