En Shepton Mallet, una localidad situada al suroeste de Inglaterra, se encuentra el Centro de Innovación de Precisión de Ingeniería Agrícola (Agri-EPI Centre). Allí, de un total de 180 vacas lecheras con las que cuenta el establecimiento, cincuenta utilizan collares con tecnología 5G y etiquetas inteligentes para monitorear su salud auditiva.
Esa clase de tecnología robótica no solo incrementa el rendimiento del bovino, sino que también mejora el bienestar animal. El collar está conectado a un sistema de ordeño robótico que permite que las vacas se acerquen a las puertas de la máquina cuando sienten que están listas para ser ordeñadas; de esa manera, el dispositivo las identifica y empieza el ordeño. Como recompensa, se les suministra alimento durante el proceso.
“Estamos probando la capacidad del 5G para transmitir los datos de nuestros sensores mucho más rápido, y no a través de la PC de la granja y una conexión a internet de banda ancha lenta”, informó el gerente de proyectos del Agri-EPI Centre, Duncan Forbes.
En ese sentido, desde el establecimiento manifestaron que la conectividad 5G garantiza una mayor velocidad en la transmisión de datos, además de menor latencia.