Dos enfermedades para las que todavía no se ha encontrado un tratamiento adecuado están afectando la producción olivícola de La Rioja. Se trata de Verticillium Dahlie y Xylella Fastidiosa.
Los líderes a nivel mundial de esta producción, que son Italia y España, están duplicando esfuerzos e incrementando sus investigaciones y protocolos sanitarios con el objetivo de hallar una manera de detener la acción de estas enfermedades e impedir su expansión.
Un pequeño productor de la localidad de Villa Manzán –perteneciente al departamento Arauco–, Julio De La Puente, manifestó su preocupación. “Calculo que en cinco años vamos a tener muy pocos olivos, porque se están secando muchos por la acción de Verticillium Dahliae y Xylella Fastidiosa. No hay nada en concreto para solucionar este problema”, expresó.
Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Sanidad Vegetal, Rafael Jiménez Días, sostuvo que el Xylella “destruye el árbol adulto y el joven, y que el peligro reside en la facilidad de propagación a través de los insectos que chupan el xilema del árbol y mantienen la bacteria en su aparato bucal”.
El ministro de Planeamiento e Industria de La Rioja, Rubén Galleguillo, aclaró que desde el Gobierno Provincial están trabajando con distintas técnicas. “Esperamos tener buenos resultados en dos o tres meses para contar con un protocolo de tratamiento. Este es un tema de alto voltaje y significación, porque cuando la enfermedad llega a un punto crítico es muy difícil detenerla”, indicó.