En la última década, la producción forrajera de Río Negro aumentó considerablemente, pasando de una superficie de 29.000 hectáreas a las más de 45.000 hectáreas registradas en la actualidad.
En ese contexto, la superficie dedicada al cultivo de alfalfa creció cinco mil hectáreas, alcanzando las veinte mil; mientras que el maíz pasó de una superficie de cuatro mil hectáreas a una actual de más de diez mil. Lo propio ocurrió con la superficie destinada a praderas mixtas, que pasaron de las diez mil hectáreas a las cerca de quince mil en la actualidad.
De acuerdo a los especialistas, este incremento en el cultivo de especies forrajeras bajo riego está directamente relacionado con el crecimiento de la demanda del sector ganadero. Gracias a esto, poco a poco la provincia necesita comprar menos a otras regiones.
Durante 2018, el Gobierno Provincial no solo financió la siembra de seiscientas hectáreas de maíz, sino que 33 productores de los diversos valles de Río Negro recibieron créditos con el objetivo de estimular la producción. En total, se entregaron siete millones de pesos que posibilitaron la adquisición de semillas, fertilizantes y combustible.