Pese a que aún falta trillar los lotes de segunda, la cosecha de maíz de primera alcanzó un récord histórico de 2,3 millones de toneladas en Entre Ríos, un volumen al que no se llegaba desde hace casi veinte años.
La información se desprende de un reporte de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, en el que se subraya que en los últimos tres años el maíz presentó un crecimiento sostenido, logrando en esta última campaña un aumento interanual del 21%.
Asimismo, el informe sostuvo que “el rinde medio fue de 8.007 kilos por hectárea, lo que permitió una producción de 2.360.600 toneladas en total, es decir, un 103% más en comparación con la campaña pasada, que sufrió el impacto de la sequía”.
De acuerdo a lo señalado por técnicos de la bolsa entrerriana, la superficie no cosechada fue del orden del nueve por ciento y se destinó al consumo animal, tanto como silo de planta entera o grano húmedo. Con ello, se logró abastecer el consumo anual de maíz, que es utilizado para la alimentación de bovinos, porcinos y aves.
Cabe destacar que en las granjas avícolas de esta provincia se concentra el 40% de la producción de carne avícola de la Argentina. Es por ello que de las cerca de 1,8 millones de toneladas de maíz que se destinan por año como insumo para la actividad ganadera, avícola y porcina, el 85% es absorbido por la avicultura.
A nivel de lote, se percibieron rendimientos de maíz de entre cinco mil y trece mil kilos por hectáreas. Los rendimientos más bajos se dieron en los lotes que se vieron afectados por las heladas tardías en octubre. Sin embargo, el informe remarcó que el clima jugó un papel fundamental en los números históricos que registró el cereal, ya que hubo una buena oferta hídrica para el desarrollo del cultivo.