La compañía santafesina Dolbi, dedicada a la fabricación de maquinaria agrícola, exportará veinte cosechadoras de algodón a Turquía. En breve, también comenzará a exportar a Sudán.
La maquinaria Javiyú, como denominaron a la cosechadora de algodón, consiguió la certificación de Conformidad Europea tras haber cumplido con todos los requisitos exigidos para la comercialización en esos dos países. En ese proceso, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) ayudó en la adaptación para que la empresa lograra cumplir con las normas internacionales demandadas por la Unión Europea.
El presidente de la empresa, Elbio Dolzani, explicó que “cuando un fabricante tiene la intención de vender su producto en el mercado externo debe tener en cuenta una serie de factores que pueden convertirse en una barrera comercial. En este sentido, uno de los principales aspectos a considerar es la seguridad”.
En ese sentido, subrayó que el INTI redactó un manual de instrucciones para la seguridad del usuario. “Gracias a este manual instructivo, que puntualiza las precauciones que hay que tener, logramos minimizar los riesgos”, afirmó.