Investigadores del Reino Unido e Irlanda descubrieron que se puede fermentar el alcohol a partir de almidón de arvejas, en vez de trigo. Además, notaron que la ginebra elaborada a partir de este vegetal genera un menor impacto ambiental.
A diferencia del trigo, las arvejas no requieren de fertilizantes nitrogenados, por lo cual se reduce la polución aérea e hídrica. Como contrapartida, la ginebra elaborada a base de arvejas requiere un 112% más de tierras. No obstante, este vegetal tiene un mayor nivel de proteína y, una vez destilado, el subproducto se puede utilizar para alimentación animal.
En caso de tener éxito, esta innovación tiene un gran potencial para ser trasladado a otras bebidas alcohólicas como el vodka o la cerveza; incluso, se puede utilizar en la producción de biocombustibles.