Fundada en 2016 por la ingeniera industrial Florencia Bagnardi, Bentejuego es la primera juguetería argentina ideada para jóvenes y adultos. Fue desarrollada tras una inversión inicial de diez mil dólares y se distingue de las tradicionales infantiles por comercializar juegos y kits para aprender hobbies y realizar actividades ingeniosas. Entre sus proyectos más innovadores, se destacan los BenteLabs, espacios que invitan a las personas a divertirse y elaborar sus propios juguetes, con bebidas y snacks de por medio.
“En determinado momento me di cuenta que los adultos, al igual que los niños, también estaban interesados en jugar, aunque tenían que comprar sus juguetes en locales para los más pequeños. Por este motivo, se me ocurrió lanzar una juguetería para personas más grandes, donde pudieran encontrar diferentes propuestas pensadas exclusivamente para ellos”, comentó Bagnardi.
En un principio, la idea era inaugurar una tienda física donde pudieran adquirirse los juegos. Sin embargo, en el camino fueron surgiendo algunos inconvenientes que alteraron la propuesta, como el hecho de que la mayoría de los productos fueran importados. Esto hizo que al comienzo Bagnardi lanzara una página web para comercializar sus kits, que con el tiempo usó para producir lo que quería vender y que en la Argentina no se conseguía.
“A los clientes los fui segmentando en: personas de la rama del diseño; personas que se juntan con amigos o parejas y les justa jugar en las reuniones; o mujeres regaladoras, que constantemente están a la búsqueda de objetos novedosos y divertidos para obsequiar. El rango etario oscila entre los 20 y los 45 años”, detalló.
Los BenteLabs funcionan como espacios donde la gente se reúne a jugar, crear, tomar y comer, donde se fomenta el diálogo y el crecimiento personal. El menú ofrece una larga lista de proyectos creativos pensados para que los adultos construyan obras en un lapso de entre dos y tres horas, que una vez terminadas pueden llevárselas a sus casas. “La gente elige un proyecto de nuestro menú y nosotros les damos los materiales, las herramientas e instrucciones para que puedan concretarlo. Pueden ser, por ejemplo, hacer un juguete de madera, un grabado en xilografía u objetos de cemento en termoformado”, precisó la emprendedora.
Bagnardi aseguró que espera que los BenteLabs crezcan a largo plazo, porque planea iniciar un programa solidario donde la gente construya juguetes que se donarían a personas de menores recursos. A futuro, también espera exportar a España, donde el Consulado Argentino de Barcelona les está brindando un gran apoyo. El objetivo final es vender a escala en grandes cadenas, ya que eso haría que la producción aumentara su volumen y la ayudaría a entrar definitivamente en el negocio.