Tras los resultados de las PASO y la desmedida devaluación del peso registrada desde lunes 12 de agosto, el índice de precios mayoristas apuntó una suba del 11,2% durante el último mes. Con este panorama, analistas económicos aseguran que el proceso de traslado a la inflación va a ser más largo y catastrófico de lo que se anticipaba.
La diferencia entre la variación de precios mayoristas y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) está tan marcada que, incluso, muchos minoristas aún no pudieron trasladar los incrementos debido a la acentuada caída del consumo y la actividad económica. En lo que va del año, el IPIM (mayorista) acumula un alza del 34,4%, en tanto que el IPC –solo en agosto– creció en un 30%. Asimismo, en los últimos doce meses, en los mayoristas la suba alcanzó un 62,9% interanual, mientras que la de los minoristas aumentó en un 54,5% en el mismo período.
La directora ejecutiva de Elypsis, Victoria Giarrizo, advirtió que una inflación mayorista tan alta pone en manifiesto la situación de los minoristas. “No pueden trasladar todo de golpe por la situación económica y social. Ya no hablamos solo de economía, sino del incremento en los niveles de conflicto y violencia de las personas frente a las subas dentro de un contexto donde hay desempleo y pocas fuentes de ingreso”, comentó.
Entre los productos donde el minorista dosificó las subas se destacan: alimentos y bebidas –los mayoristas incrementaron los precios en un 7,5%, mientras ellos lo hicieron en un 4,5%– e industria textil (17,7% a 3,1%). Así, se puede confirmar que las políticas ejecutadas por los mayoristas buscan anticipar una trayectoria al alza de los minoristas que están conteniendo los aumentos. “Se generó una redistribución regresiva de la renta que confirma que la inflación de 2019 va a estar más cercana al 60% que al 50%. Dosificando, nos esperan varios meses de sinceramiento de precios solo por esta devaluación; siempre que el dólar no tenga nuevos saltos, algo que es muy difícil que no pase”, ratificó Giarrizo.
Por su parte, Melisa Sala, de la consultora LCG, expresó que si bien hasta ahora el traspaso a precios parece reducido, no hay que olvidarse que el relevamiento de datos se hace el 15 de cada mes, por lo que pudo haber sectores que no hubiesen ajustado sus precios. “Por esto, el dato de septiembre del IPIM probablemente vuelva a ser alto, pero muchísimo menor al de agosto”, aclaró.
Aunque la inflación mayorista de agosto no modificó demasiado el pronóstico que LCG maneja de cara a septiembre (+6,5%), se asume que el IPC se acelerará porque absorberá el impacto de la devaluación. Para 2019 prevén una inflación del 57%.
Juan Ignacio Paolicchi, analista económico de EcoGo, confió que el impacto en los precios va a depender de la capacidad de las marcas de trasladar el salto a los costos, ya que si no lo pueden hacer, van a tener que resignar ganancias.
Por último, la consultora ACM pronosticó que debido a esta dificultad en el traslado a los precios minoristas, el proceso de transición podría ser más largo a causa de la inflación contenida y la necesidad de financiamiento del Tesoro, que podría provocar el retorno al financiamiento del Banco Central de la República Argentina (BCRA) vía emisión monetaria.
Durante agosto, los precios de la construcción aumentaron en un 7,2%, en lo que fue la suba más alta desde septiembre de 2018. De esta manera, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el incremento anual registrado en el Índice del Costo de la Construcción (ICC) viene siendo del 29,9%.
Los rubros que más incidieron en la suba fueron: el 14% en los precios de los materiales para la construcción; el 3,1% en los gastos generales; y el 3,3% en la mano de obra, que incorporó nuevos valores desde la paritaria que comenzó a regir en julio.
Esta variación se da por el crecimiento del precio de los materiales (61,7%) y la evolución inferior a la inflación de los costos de mano de obra (48,1%), lo que se explica a partir de la caída generalizada del salario real en los últimos meses. Asimismo, los Gastos Generales percibieron una variación interanual del 43,7%.
Los precios de los insumos que más aumentaron durante agosto fueron los de las electrobombas (30,8%); mesadas de granito (27,7%); cables, iluminación y porteros eléctricos (26,2%); artefactos de control eléctrico (22,2%); y productos de cobre, plomo y estaño (21,6). Por su parte, los que registraron las menores subas fueron: hormigón y el cemento (7,1%); ladrillos y cerámicos (7,6%); cemento, cal y yeso (8,7%); y arena, piedras y tosca (9,6%).
El costo para construir edificios por metro cuadrado aumentó en un 8,4%, en tanto que para hacer viviendas familiares creció en un 6,7%.
