entro de un contexto favorable de precios, aumentan las consultas sobre fertilización. El giro de los empresarios agrícolas hacia la agricultura por ambientes y otros paquetes tecnológicos de alta producción.
A partir del aumento de precios a cosecha, los asesores de campos no dan abasto. Con números que pasaron de US$140 por tonelada para el maíz y US$230 para la soja a US$185 y US$310, respectivamente, los productores se encuentran ávidos por aumentar las dosis de nitrógeno y zinc en maíz, así como de fósforo en soja. La búsqueda de tecnología para alcanzar rindes máximos y un mayor interés en cultivos de punta es notable.
Desde la visión de los especialistas, las planificaciones agrícolas continúan siendo defensivas, pero con la expectativa de no perder rindes en una campaña que posibilita capturar precios que hace tiempo no se veían.
El gran obstáculo parece ser el clima incierto. Por este motivo, resulta fundamental realizar consultas sobre los pronósticos meteorológicos zonales para la toma de decisiones diarias.