En la Conferencia Anual de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas), que se llevó a cabo en el salón principal de la Bolsa de Comercio, los expertos opinaron que la renegociación de la deuda de la Argentina es posible, pero que para ello es necesario poner las cuentas en orden, hacer una serie de reformas necesarias y emprender el camino del crecimiento.
Daniel Marx, director ejecutivo de Quantum Finanzas, dijo que con respecto al monto de la deuda hay opiniones encontradas, pero que “si nos comparamos con otros países, no estamos en la peor de las situaciones”. En este sentido, la Argentina se encontraría en un nivel por encima de varios países de América Latina y por debajo de otros, como Brasil.
“Nuestro país parece encaminado a una revisión de los contratos, pero si no se atienden los problemas de fondo, todo lo que se hace es comprar más o menos tiempo”, agregó el economista, a la vez que se refirió al costo que tiene para la economía argentina cambiar las reglas de juego porque la decisión incide en las decisiones de inversión. Por eso, señaló que “para reestructurar la deuda se debe analizar quienes son las autoridades, cuál es el plan y si es creíble. En la Argentina se buscan atajos, lo que no es deseable. El país no está en una situación en la que se puedan encarar estos temas con revisiones sucesivas”.
Marx explicó por qué el tema de la deuda afecta a los argentinos de a pie: “Los títulos de deuda son contratos que existen en una economía. Los incumplimientos repercuten rápidamente sobre el funcionamiento del sistema de pagos de la economía, sobre los ahorros de particulares y sobre la posibilidad de acceso al financiamiento, tanto para el gobierno como para las personas y las empresas. Nos encontramos hoy con una situación en la que eso está en duda y tenemos esta incertidumbre reflejada en la demanda de dólares y en la salida de dinero de los bancos”.
“Si se toma dinero para evitar un trauma importante pero no se solucionan los temas de fondo, la gente tiende a buscar resguardo”, señaló Marx. “Eso significa en la Argentina sacar la plata. Hay que hacer las reformas, que son incómodas; hay que tener un plan”, indicó. Como conclusión, hizo hincapié en que la reestructuración de la deuda no reemplaza en absoluto las reformas que se deben hacer.
Por otro lado, Rodolfo Santangelo, presidente de Macroview, expresó que “la Argentina tiene un problema grave de deuda pública”. Además, opinó que en 2015 se cometió un error de diagnóstico básico: creer que se tenía una “deuda engañosamente baja”. En su opinión, la deuda era de 22 puntos de producto bruto pero había un Banco Central sin reservas, que no estaba patrimonialmente bien, al igual que el sistema de seguridad social; es decir que la deuda se había pagado con reservas.
“El segundo motivo engañosamente valido para explicar por qué teníamos una deuda baja, y que fue otro grave error, fue que cuando se estatizaron los fondos de pensión aumento el déficit del sistema previsional”, agregó. Éste habría sido el momento en que “se les fue la mano con el endeudamiento”, opinó. “Se tomó deuda pensando en un escenario de crecimiento económico sostenido y con un tipo de cambio a $17, que se suponía era un valor de largo plazo. Ninguna de las dos cosas se dio. Ahora debemos a $60 y la economía demuestra, en la última década, una absoluta incapacidad para retomar el crecimiento económico”, sentenció. Santangelo aseguró que sin crecimiento ni superávit fiscal, la deuda no es sostenible en su estado actual.
Para cerrar, el presidente de Macroview enumeró las medidas necesarias: reformas previsional y laboral, recomposición de tarifas y baja de subsidios, reformulación de la relación Nación-provincias y reforma tributaria.