Esta semana, el ministro de Hacienda de la Nación, Hernán Lacunza, estuvo presente en el Seminario de Finanzas organizado en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), donde sugirió que para generar nuevos puestos de empleo se deberían reducir los costos laborales. Además, coincidió con el economista del Frente de Todos, Matías Kulfas, quien previo a su disertación había manifestado que la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se debería realizar de manera amigable, haciendo hincapié en la extensión de plazos sobre todos los puntos.
“El norte de las próximas administraciones hasta 2023 debería ser la rebaja de los costos laborales. Hay que ejecutar medidas pensando en la Argentina que se viene. Si tengo que poner todo el sacrificio fiscal en un impuesto, lo pongo en bajar el impuesto al trabajo. No es cierto que lo que pagan los empleadores o los trabajadores lo paga siempre el que tiene menos poder de negociación. Hoy, en una empresa que asume un costo laboral de 100, el empleador recibe 65”, expresó el funcionario.
Antes de su discurso, en el MALBA se había presentado Kulfas, quien suena fuerte para ocupar el Ministerio de Economía en caso de que Alberto Fernández sea elegido presidente. El representante del Frente de Todos había comentado que su espacio político no está pensando en impulsar una renegociación de la deuda con quita de intereses, sino con una postergación de pagos, ampliando de esta manera los plazos para que el país pueda crecer y afrontar todos los vencimientos.
“Vine un poco antes para escuchar al colega Kulfas para enhebrar en qué coincidimos. En cuanto a la renegociación de la deuda, creo que tenemos un enfoque bastante similar. Debemos hacer una propuesta amigable, no hostil, de buena voluntad, que haga foco más en la extensión de plazos que en una discusión sobre los términos de las condiciones”, señaló.
Vale aclarar que Lacunza estuvo recientemente en Estados Unidos, donde se reunió con las autoridades del FMI y representantes de otros fondos de inversión con deuda argentina en sus carteras. Respecto a este viaje, alegó que existe una gran expectativa por ver qué propone el país una vez que se definan las elecciones. “Entendemos que hay problema de liquidez, no tanto de solvencia. El mercado está estableciendo nuevos precios. Esa situación y la incertidumbre electoral precipitan un poco los tiempos. Hay muchas dudas sobre la deuda a mediano y largo plazo, debido a que se quiere cobrar todo en efectivo. Ningún país puede afrontar una situación así, pero en Estados Unidos noté buena predisposición y acogida”, concluyó.