La Infraestructura de Datos Especiales de la Provincia de Córdoba (Idecor), en conjunto con la Dirección General de Catastro, gestiona desde finales de 2017 el Observatorio del Mercado Inmobiliario (OMI), con el objetivo de monitorear y estudiar los mercados inmobiliarios urbanos y rurales.
En su elaboración participan distintas instituciones provinciales, académicas y municipios, aportando información de manera sistemática. Actualmente, cuenta con más de 22.000 datos de ofertas, ventas y tasaciones distribuidas en todo el territorio provincial.
En el período de análisis, se compararon 540 muestras registradas en el Observatorio durante el 2019, con los datos de 2018 hasta un radio de 5 kilómetros, y se obtuvieron métricas y estadísticas para cuatro zonas geográficamente homogéneas.
La zona 2 –arco noroeste de Córdoba– se caracterizó por concentrar actividades muy diversas, como turismo, áreas residenciales de fin de semana, cultivos irrigados, cultivos intensivos y ganadería de cría, lo que provocó una alta variabilidad de los precios relevados y la necesidad de análisis pormenorizado.
Con respecto a las zonas 3 y 4 –zona agropecuaria general y zona agrícola núcleo, respectivamente–, no presentaron cambios significativos en el nivel de precios. En tanto, la zona 1 mostró una fuerte influencia de sectores periurbanos de Sierras Chicas y cierto nivel de aumento de los valores en dólares.
Por otra parte, los precios de las zonas agrícolas y mixtas se mantuvieron estables a partir del 2012; sin embargo, el período 2002-2012 mostró un fuerte cambio en los valores y la estructura del mercado inmobiliario rural.
En el período 2002-2012 ocurrieron importantes cambios tecnológicos que impactan en la actividad rural, como el uso de semillas transgénicas, la incorporación de la rotación de cultivos y la siembra directa. Asimismo, en el mismo período se suman aspectos geopolíticos y macroeconómicos, con la entrada de China a la Organización Mundial de Comercio y la aprobación de la cuota de biocombustibles por parte de la Unión Europea y Estados Unidos.
Posteriormente, en 2012 se observó cierto grado de estabilidad en los valores de la tierra en dólares y el período 2018-2019 no fue la excepción.