eef + Lamb New Zealand (B + LNZ) está llevando a cabo una importante investigación sobre agricultura regenerativa. El objetivo de la compañía es comprender similitudes y diferencias con las prácticas agrícolas aplicadas en Nueva Zelanda y generar nuevas oportunidades para las exportaciones de carne vacuna y ovina para los productores del país.
La firma neozelandesa escuchó a los agricultores y diseña una estrategia global para comprender las fortalezas de las carnes de Nueva Zelanda y sus productos derivados. En este sentido, la compañía encabeza una investigación que analizará el potencial de mercado de la agricultura regenerativa. La misma ahondará en lo que significa para los expertos y la industria en general, así como en las percepciones gubernamentales, de los consumidores y expertos de la agricultura regenerativa como práctica.
“Existe un interés creciente en la agricultura regenerativa tanto en Nueva Zelanda como a nivel mundial, y nuestros agricultores nos están pidiendo que lideremos en este espacio. Esto se debe al hecho de que hay mucha confusión sobre exactamente qué es. Por ejemplo, gran parte de lo que se considera agricultura regenerativa en el extranjero es la forma natural en que los neozelandeses ya cultivan, por lo que una pieza clave de este estudio será definir la agricultura regenerativa, comparar esas definiciones con la agricultura en un contexto de Nueva Zelanda y qué oportunidades hay para diferentes prácticas agrícolas para complementar lo que ya hacemos”, explica Sam McIvor, director ejecutivo de B + LNZ.
El estudio unirá tres perspectivas: una visión del consumidor/mercado, las opiniones de expertos que trabajan en el Gobierno y/o en ONGs relevantes, combinadas con las opiniones de los agricultores y procesadores de B + LNZ. El objetivo es publicar un informe final para fines de 2020. “Queremos comprender las perspectivas de los consumidores sobre la agricultura regenerativa, su presencia y precios en el comercio minorista, mayorista y de alimentos, lo que la hace atractiva, de dónde obtienen los consumidores su información y cómo está dando forma al comportamiento del consumidor”, agrega McIvor.
La investigación también incluirá los puntos de vista del gobierno neozelandés y los expertos sobre la agricultura regenerativa como práctica, las comparaciones con la agricultura convencional, cómo se concibe y se la ubica en los debates, y conversaciones de sostenibilidad dentro de las gestiones de gobierno.
“Es importante comprender si la adopción de la agricultura regenerativa podría tener beneficios para nuestro sector al mejorar aún más nuestro trabajo de sostenibilidad ambiental, ofreciendo una forma de enmarcar nuestra narrativa de sostenibilidad de manera que todos los interesados ??relevantes de la industria –granjeros, industria cárnica, consumidores , los reguladores– puedan entender, y lo que finalmente capturaría más valor para los productos de carne roja, nuestros granjeros y Nueva Zelanda en general”, concluye el directivo.