Un estudio realizado por la entidad financiera estadounidense Morgan Stanley, reveló que los individuos nacidos entre 1984 y 2000, pertenecientes a la famosa generación “millennial”, son aquellos que más invirtieron en proyectos de índole sustentable durante los últimos años. Según el informe, cada vez son más los jóvenes que consideran que el cuidado del medioambiente es una prioridad y se inclinan por la compra y venta de productos y servicios eco-friendly.
Sensibles a las causas sociales y las diferencias raciales, los millennials emplean la sustentabilidad como bandera y la ubican en una posición clave a la hora de hacer o no hacer algo. Es que el tema impacta de lleno en las nuevas formas de hacer negocios, ya que recientemente muchas firmas están desarrollando estrategias responsables y amigables con el ecosistema al momento de ejecutar sus prácticas empresariales.
“Las nuevas generaciones nacieron en un momento crucial donde se empezaron a discutir temas importantes relacionados con los desafíos futuros del planeta. La preocupación por el cuidado del medioambiente tiene su correlato en una mayor demanda de productos y servicios sustentables por parte de quienes se muestran más vulnerables ante el deterioro del ecosistema”, afirmó Pablo Cortínez, coordinador de Finanzas Sustentables de Fundación Vida Silvestre.
La investigación también expuso que el 86% de los millennials estadounidenses está interesado en inversiones relacionadas con los negocios verdes y develó que la generación puso su dinero en compañías con objetivos sociales y ambientales en una proporción dos veces mayor al total de la población total de inversores individuales.
Para sacarle provecho a la situación, muchas empresas implementaron planes para hacer que sus productos y servicios sean más sostenibles, a través de nuevos procesos de elaboración e inversores comprometidos, que beneficiaron su reputación corporativa y sus ventas.
“Si bien el número de consumidores de productos sustentables aún es pequeño, viene creciendo a buen ritmo. La exigencia provoca que las compañías no solo saquen artículos que estén ‘pintados de verde’, sino que realmente sean producidos mediante prácticas que no impacten al planeta”, subrayó Cortínez.
Previo a este informe, una encuesta realizada en 2015 por la consultora Nielsen sobre 60 países ya mostraba a los consumidores jóvenes como los más preocupados en la temática ambiental. El estudio mostró que dos de cada tres de los consumidores finales consultados estaban predispuestos a pagar un poco más por algo que fuera fabricado por firmas socialmente responsables. En cinco años, el porcentaje se incrementó en un 47%.
El análisis de los datos por grupo etario también evidenció que mientras menor era la edad del encuestado, mayor era su inquietud. El sondeo examinó los datos por región e indicó que la Argentina se encuentra última entre siete países de este continente (el ranking está encabezado por varias naciones asiáticas).
De todas maneras, los millennials –que actualmente representan el 22% de la población local– siguen siendo quienes más se alarman con los asuntos vinculados a la sustentabilidad, marcando nuevas formas de invertir y consumir.
Especialistas aseguran que en la Argentina se manejan números dispares a los estadounidenses porque en nuestro país existen otras prioridades y el mercado verde no está tan desarrollado.
“El hecho de que las inversiones responsables en territorio nacional sean bajas está relacionado con la existencia de un bajo nivel de conocimiento sobre finanzas sustentables en general. Aun así, en los últimos tres años hubo un cambio de la mano de las energías alternativas y las financiaciones verdes”, detalló Cortinez.
Alejandra Scalfati, directora de la Especialización en Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Universidad Católica Argentina (UCA), coincidió en que en nuestro país no hay un mercado de capitales significativo en torno a la sustentabilidad y planteó que para generar el interés en invertir en proyectos de este tipo se requiere un mercado de capitales profundo y diverso. “Para elegir invertir sustentablemente hay que contar con una agenda acorde. La temática de la sustentabilidad todavía no figura en nuestras agendas públicas y privadas”, constató.
Por su parte, la directora de la consultora Voices!, Constanza Cilley, sostuvo que a diferencia de lo que ocurre en Norteamérica, en la Argentina los jóvenes están más preocupados por combatir la corrupción y la falta de acceso a la educación.
El trabajo de Morgan Stanley advierte que el 61% de los millennials estadounidenses invirtió en al menos un proyecto sustentable en los últimos años y marcó las diferencias de género en relación a la tendencia: hay más mujeres (84%) que hombres (67%) interesados.