Tras la firma del protocolo bilateral entre China y la Argentina, nuestro país se convirtió en la primera nación autorizada para exportar harina de soja industrial al gigante asiático.
La industria ya apunta a que el próximo año se puedan colocar 2,3 millones de toneladas del producto de exportación local, valoradas en US$800 millones a valor Free on Board (FOB) actual –una cláusula de comercio internacional–.
El cálculo surgió luego del anuncio formal de la negociación, en un evento que congregó al ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Miguel Etchevehere; al canciller argentino, Jorge Faurie; al embajador chino en Buenos Aires, Zaou Xiaoli; y al presidente del Senasa, Ricardo Negri, quien estuvo encargado de darle las puntadas finales al protocolo comercial.
Faurie destacó el desempeño de la cartera agroindustrial, de relaciones exteriores y de Producción para “seguir abriendo mercados que permitan exportar más”, ya que eso permite que “ingresen las divisas que se necesitan para vivir sin depender del financiamiento externo”.
En tanto, Etchevehere resaltó la importancia de ese protocolo para la harina de soja, que fue resultado del trabajo mancomunado entre el sector público y privado durante más de dos décadas, aunque se intensificó en el último año y medio con distintas rondas bilaterales.
“La Argentina y China están preparados para intercambiar todo tipo de productos”, sostuvo el ministro, a la vez que recordó los avances en materia de carne vacuna, porcina y aviar, frutas, lácteos y otros productos que se colocaron en el país asiático en los últimos cuatro años.
Por su parte, el embajador Zou remarcó que se trata de un hito más en la alianza estratégica entre ambos países, al tiempo que enfatizó el interés de Beijing por profundizar ese camino de cooperación e intercambio.
A su turno, Negri detalló algunos aspectos del acuerdo, como el certificado que debe avalar Beijing y la inscripción de las plantas procesadoras en China para la puesta en marcha de los embarques.
Desde la industria, remarcaron que están en condiciones de cumplir los requisitos del protocolo. Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, indicó que en este mes llegarán a Beijing muestras de harina de soja de 26 plantas procesadoras argentinas, a fin de que los eventuales compradores chinos puedan hacer las pruebas del producto.
Asimismo, consideró factible que los primeros negocios puedan realizarse con el ingreso en el circuito comercial de la nueva campaña sojera en abril de 2020.
Durante el evento también se informó que el gobierno de Beijing habilitó siete nuevas plantas avícolas argentinas para exportación. Dicha autorización se consiguió gracias al nuevo protocolo que rige el comercio de carnes, por el cual el ente de sanidad animal argentino tiene la potestad de inspeccionar y habilitar las plantas que harán negocios con China.
Los establecimientos de procesamiento avícola fueron autorizados al cabo de los trámites coordinados por Senasa, que se demoraron más de un mes. “Eran procesos que tardaban meses y ahora se trata de semanas; esperamos que pronto sea cuestión de días”, comentó Negri.