El gobierno del hub tecnológico chino estatal de Hangzhou esta designando funcionarios en cien empresas locales, iniciativa que ofrece el último ejemplo de que se intensifican los lazos entre el estado y el sector privado.
Desde el hub de Hangzhou, ubicado a una hora en tren de Shanghái, señalaron que la innovadora medida forma parte de su Nuevo Plan para la Industria Manufacturera. Los representantes del gobierno se desempeñarán en empresas importantes y ayudarán a facilitar la cooperación y comunicación, fomentando un mejor ambiente de negocios en apoyo a las empresas con sede en esta ciudad.
Compañías como Alibaba ya tienen células del Partido Comunista en sus operaciones, y los altos ejecutivos dedican mucho tiempo a tratar con funcionarios del gobierno sobre políticas y otros asuntos. Esta medida funciona como un puente entre el gobierno y el sector privado.
Por otro lado, la ciudad de Beijing mantiene una relación complicada con las empresas privadas que ha nutrido con limitada competencia extranjera y burocracia, y a menudo sospecha de los entrepreneurs de alto perfil que podrían presentar un desafío para su control sobre la sociedad. En consecuencia, trata de recalibrar su relación con sus grandes tecnológicas, mientras los bancos y otras empresas estatales pierden negocios debido al avance de los crecientes imperios corporativos de Alibaba y Tencent.
Hace una década, las diez compañías más grandes de China en términos de valor de mercado eran todas estatales. Hoy, la lista está encabezada por Alibaba y Tencent, y ambas se encuentran entre las más valiosas del mundo.